El secretario Adjunto de la UOM seccional Río Grande, Marcos Linares, presentó un documento elaborado por el Congreso de Delegados y Delegadas durante el acto realizado en el marco del paro metalúrgico de esta semana en esa ciudad fueguina. El pronunciamiento colectivo apunta contra la apertura de importaciones y los intentos de flexibilización productiva, mientras traza un diagnóstico sobre las pérdidas del sector fabril austral y emplaza a empresarios y autoridades.
La movilización obrera reunió a trabajadores que acompañaron la lectura del documento. El texto sindical abrió expresando que "los derechos, la industria, los puestos de trabajo y la soberanía no se defienden desde el silencio, se defienden unidos, organizados y haciendo escuchar nuestra voz".
En un repaso sobre el deterioro productivo, los delegados señalaron que "durante la última década, con la aplicación de políticas en contra de la industria nacional, aún con procesos de lucha muy importantes, hemos perdido la producción de notebook, netbook, tablet, cocinas microondas y se ha visto seriamente afectada la producción de teléfonos celulares". Remarcaron que esto "significa ni más ni menos que la pérdida de cientos de puestos de trabajo, con la consecuente pérdida de soberanía".
El documento advierte sobre el vencimiento previsto de dos resoluciones anti-dumping que protegen la producción de equipos de aire acondicionado. Denunciaron que, frente a "la apertura indiscriminada de productos importados, impulsadas como política central del gobierno nacional, esto pone en riesgo la continuidad productiva de uno de los productos más importantes de la industria metalúrgica y la consecuente afectación de puestos de trabajo".
El Congreso de Delegados responsabilizó al sector patronal de elevar propuestas de modificación de procesos productivos ante la Secretaría de Industria de la Nación de manera unilateral, "sin tener en consideración a los trabajadores que durante años han aportado con sus esfuerzos a las ganancias de estos capitales". La UOM ratificó su rechazo "a cualquier nueva flexibilización, modificación o reducción de los procesos productivos de los equipos de aire acondicionado y de cualquier otro producto fabricado en Tierra del Fuego".
El gremio exigió al sector empresario que retire el proyecto de flexibilización presentado ante Nación y estableció un plazo no mayor a 72 horas para ser convocados a discutir el reclamo paritario. También emplazó al gobierno provincial, legisladores y autoridades nacionales a adoptar "una defensa firme, concreta e incondicional de la soberanía y la industria fueguina", advirtiendo que "no alcanza con discursos, documentos ni declaraciones".
El documento concluyó advirtiendo que se trata de "una primera medida de un plan de lucha que iremos profundizando hasta lograr que nuestros reclamos sean escuchados y atendidos", bajo la consigna "ni un puesto de trabajo menos, ni un proceso productivo menos".





