La Unión Obrera Metalúrgica (UOM - seccional Río Grande) respondió a las declaraciones del CEO de Mirgor, José Luis Alonso, quien había asegurado que la empresa reincorporó a los trabajadores involucrados en el conflicto, incluidos los delegados, mientras la conciliación obligatoria fue extendida nuevamente hasta el lunes 7 de septiembre.
El secretario adjunto de la UOM Río Grande y delegado de Mirgor, Marcos Linares, cuestionó la explicación brindada por el empresario y sostuvo que los trabajadores conocen cómo se desarrolló el conflicto durante las últimas semanas.
“Entiendo que el conjunto de la sociedad tomó las declaraciones de Alonso con la claridad que tiene. La realidad es que no tengo claro si intentó salir a recomponer lo que ocurrió, pero no lo hizo frente a los 25 delegados, lo hizo frente a un número de más de 300 trabajadores. Entonces, estos 300 trabajadores tienen claridad absoluta de cómo trascendieron las cosas y, si ven cada una de las informaciones, se han encargado de ir resaltándolo y recalcándolo”, sostuvo
En ese sentido, Linares explicó cómo se toman las decisiones dentro de la organización sindical y remarcó el papel que tienen las asambleas de trabajadores en la definición de las medidas adoptadas durante el conflicto.
“Por eso, la UOM tiene posiciones definitivas. Pero es una organización que debate, es pluralista, es democrática y analiza cada una de las cuestiones, y va resolviendo en la medida que no haya soluciones a los distintos reclamos y a los distintos planteos que existen y que son avalados por los trabajadores. No es un cuerpo de delegados el que define o resuelve cualquier tipo de acción”, afirmó.
Uno de los reclamos que el gremio mantiene con la empresa está relacionado con el premio anual, cuyo tratamiento, según el gremialista, comenzó varios meses antes de que se iniciaran las medidas de fuerza.
“Nosotros desde marzo veníamos insistiendo en la necesidad de resolver lo del premio anual. Llegamos hasta el 6 de agosto sin ningún tipo de acción. Recién ese día ejecutamos una hora de asambleas por turno como inicio de un plan de lucha, y la respuesta de la empresa fueron 339 despidos”, aseguró.
Linares también analizó el escenario que podría abrirse para los trabajadores alcanzados por el conflicto y las decisiones que podría adoptar Mirgor en las próximas semanas, mientras la UOM no descarta avanzar con un paro de 48 horas como medida de advertencia.
“No descarto que la idea de Mirgor sea incorporar a la gente o mantener el plantel, pero no necesariamente a las mismas personas. No puedo dar respuestas respecto de lo que decida o defina llevar a la práctica la empresa. Nuestras asambleas han debatido profundamente la necesidad de resolver los reclamos que hemos planteado y, a partir de ahí, nuestras asambleas han votado prácticamente por unanimidad cada una de las distintas instancias, desde cada una de las mesas de discusión hasta el inicio del plan de lucha”, explicó.
La nueva instancia de negociación se extenderá hasta el lunes 7 de septiembre, mientras las partes continúan dentro del marco establecido por el Ministerio de Trabajo.
“Hoy somos respetuosos de lo que resolvió el Ministerio de Trabajo a través de la extensión de la conciliación obligatoria. Vamos a transitarla y vamos a hacer todos los esfuerzos tratando de resolver el conflicto. Pero eso no depende solo de la UOM, y deberemos tener la capacidad de resistir cualquier tipo de situación que surja de parte de Mirgor que no venga en el camino de resolver el conflicto, sino, muy por el contrario, agravarlo”, sostuvo Linares.
El dirigente también señaló que las definiciones sobre el futuro del conflicto deberán surgir de las distintas partes que participan de la negociación.
“Cada una de las respuestas las tienen que dar los distintos responsables. Nosotros tenemos la intención de tratar de hacer todos los esfuerzos viendo cómo resolvemos el conflicto”, afirmó.
Linares también realizó un balance de la primera conciliación obligatoria, que se extendió durante 15 días y que, según su evaluación, no permitió acercar las posiciones entre la empresa y el gremio.
“Las negociaciones en el ámbito de la conciliación obligatoria son tensas. Durante el transcurso de toda la primera conciliación no tuvimos prácticamente ningún avance. Tuvimos una posición muy radicalizada por parte de la empresa y nosotros seguimos sosteniendo cada uno de los reclamos que venimos planteando”, señaló.
Otro de los aspectos que continúa generando tensión es la situación de los delegados dentro de la planta de Mirgor. Linares explicó que se produjo un cambio en las condiciones de ingreso de algunos representantes gremiales, aunque aseguró que la totalidad del cuerpo continúa involucrada en la actividad sindical.
“Hay algún marco de situación distinto a partir de que se dejó ingresar a este grupo de delegados a representar dignamente a sus trabajadores. Y, a partir de ahí, estamos expectantes de ver si se logra resolver cada una de las cosas. Estos delegados que ingresaron fueron seleccionados por la empresa. Es un grupo de 10 delegados que están ejerciendo la representación, pero, indistintamente de esto, el resto de los delegados también están participando activamente en las jornadas. Por ejemplo, al ingreso y egreso de los trabajadores están para dar las respuestas a los trabajadores en la medida de que así sea necesario”, explicó.
Finalmente, Linares aseguró que los 25 delegados continúan atravesando una situación similar y que su propia situación dentro de la planta todavía no fue resuelta.
“Estamos los 25 delegados en esta misma situación y estamos tratando de resolver favorablemente, pero no va a depender solamente de nosotros. A mí no me dejaron entrar a Mirgor”, concluyó.





