La reforma del régimen de Zona Fría comenzará a ser tratada este miércoles en el Senado y, aunque Tierra del Fuego continuará dentro del beneficio reservado para la Patagonia, el proyecto introduce una modificación que tendría impacto directo sobre las facturas de los usuarios residenciales de gas de la provincia.
El punto central no pasa por la eliminación del régimen para Tierra del Fuego, sino por la forma de calcular el descuento. Actualmente, la bonificación del 50% alcanza al precio del gas y también a los componentes de transporte y distribución. El proyecto aprobado por Diputados dispone que el beneficio se aplique exclusivamente sobre el precio del gas.
En una factura fueguina, el beneficio de Zona Fría alcanza actualmente aproximadamente al 89% del total; alrededor del 68% corresponde al gas, 3% al transporte y 18% a la distribución. El 11% restante corresponde a conceptos que no reciben la bonificación, entre ellos impuestos y el aporte destinado a financiar el propio régimen.
La diferencia es significativa. Con la estructura actual, aplicar el 50% sobre ese 89% equivale a una bonificación aproximada del 44,5% sobre el total. Si la reforma se sanciona y el beneficio queda limitado al componente gas, que representa alrededor del 68%, la bonificación efectiva se reduciría al 34%.
El proyecto diferencia entre las regiones históricas del régimen y las incorporadas en 2021 mediante la Ley 27.637. Patagonia, Malargüe y la Puna conservarán el beneficio por su condición geográfica, mientras que en las zonas incorporadas posteriormente el descuento quedaría limitado a hogares que cumplan determinados requisitos socioeconómicos.
El proyecto mantiene además el Fondo Fiduciario que financia los subsidios de Zona Fría. Actualmente, ese fondo se sostiene con un recargo del 7,5% sobre el precio del gas que pagan los usuarios.
La reforma permitiría al Gobierno nacional aumentar o reducir ese recargo hasta un 50%. En números simples, el actual 7,5% podría subir hasta el 11,25% o bajar hasta el 3,75%.
Para los usuarios fueguinos, una modificación de ese porcentaje también tendría incidencia sobre el monto final de la factura: un aumento del recargo elevaría el costo, mientras que una reducción tendría el efecto contrario.
El oficialismo lo lleva al Senado
La iniciativa, denominada “Medidas Energéticas”, obtuvo media sanción de Diputados el 20 de mayo y hoy, miércoles, tendrá su primer tratamiento formal en el Senado, desde las 16, en un plenario de las comisiones de Minería, Energía y Combustibles y de Presupuesto y Hacienda.
En Diputados, el proyecto fue aprobado en general por 132 votos afirmativos, 105 negativos y 4 abstenciones. Entre los representantes de Tierra del Fuego, Santiago Pauli y Miguel Rodríguez votaron a favor, mientras que Andrea Freites, Jorge Araujo Hernández y Agustín Tita lo hicieron en contra. La Libertad Avanza consiguió la media sanción con el acompañamiento de legisladores del PRO, la Unión Cívica Radical, Innovación Federal, el MID, Producción y Trabajo e Independencia, aunque la votación no fue uniforme dentro de todos los bloques.
En el Senado, la fueguina Cristina López (PJ) ya anticipó públicamente su rechazo a la modificación, por lo que la postura de los otros dos representantes provinciales, Agustín Coto y Belén Monte de Oca (La Libertad Avanza), puede resultar definitoria para los fueguinos.
Para Tierra del Fuego, en definitiva, el proyecto no plantea la eliminación de Zona Fría, sino una reducción de la parte de la factura alcanzada por el descuento. Transporte y distribución, que en conjunto representan aproximadamente el 21%, dejarían de estar bonificados. Con la composición actual de la factura, ese cambio podría traducirse en un aumento cercano al 19% sobre el monto final que paga el usuario, al que habría que sumar o restar el eventual efecto de una modificación del recargo que financia el Fondo Fiduciario.





