La liberación de grandes caudales de agua desde la central hidroeléctrica brasileña Foz do Chapecó aceleró la crecida del río Uruguay y generó una situación de alerta en el Litoral argentino.

Las provincias de Misiones y Corrientes activaron sus protocolos de emergencia y monitorean de manera continua el comportamiento de los cauces ante el riesgo inminente de inundaciones. La descarga realizada por la usina responde a las intensas precipitaciones registradas en la cuenca alta, potenciadas por el fenómeno climático El Niño.

Al superar la capacidad operativa del embalse, la descarga del vertido excedente trasladó de manera inmediata un elevado caudal aguas abajo. Las localidades ribereñas misioneras de El Soberbio, San Javier y Alba Posse sufrieron las primeras consecuencias del fenómeno.

En El Soberbio, alrededor de cuarenta familias debieron ser evacuadas preventivamente. Además, se interrumpió el tránsito internacional mediante balsas y se reforzó la contención en centros comunitarios.

La masa de agua avanza hacia Corrientes, donde municipios como Santo Tomé, Alvear y Paso de los Libres mantienen una vigilancia estricta. En Santo Tomé, la Prefectura Naval Argentina estima que el nivel del río se aproximará a los once metros, superando la cota de alerta durante el fin de semana.

En forma paralela, el río Iguazú registró un pico de caudal significativo. El Comité de Emergencia recomendó a la población mantenerse informada por vías oficiales y alejarse de las zonas de riesgo mientras persista la inestabilidad.