El legislador provincial Damián "Loli" Löffler, del Movimiento Popular Fueguino, celebró la decisión del Gobierno nacional de retirar del Senado el proyecto de reforma de la Ley de Tierras. El representante sostuvo que "la soberanía no está en venta" y consideró que la iniciativa implicaba abrir un debate de enorme sensibilidad para provincias estratégicas como Tierra del Fuego.
"Tierra del Fuego no es una provincia más. Es un territorio estratégico para la Argentina por su proyección antártica, el Atlántico Sur y la defensa de nuestra soberanía. La soberanía no está en venta y cualquier modificación sobre el régimen de tierras debe analizarse con la máxima responsabilidad", afirmó Löffler.
El legislador consideró que el retiro del proyecto representa una señal política importante, aunque advirtió que la discusión de fondo permanece abierta. Löffler sostuvo que las decisiones sobre el territorio, los recursos estratégicos y el futuro de la provincia requieren una visión de largo plazo y amplios consensos.
Según el representante del Movimiento Popular Fueguino, Tierra del Fuego debe continuar defendiendo su condición geopolítica y remarcó que el desarrollo económico debe ir acompañado de reglas que preserven los intereses nacionales. "Argentina necesita inversiones, pero también necesita proteger sus recursos estratégicos. Desarrollo y soberanía no son conceptos opuestos, deben ir de la mano", expresó.
Löffler vinculó la discusión sobre la Ley de Tierras con un episodio reciente que generó preocupación en la provincia: la instalación de un radar de capitales británicos en territorio fueguino. Según el legislador, este hecho puso en evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección del territorio. "Tierra del Fuego no puede quedar expuesta a decisiones que vulneren la soberanía argentina ni comprometan la seguridad nacional", afirmó.
Finalmente, el legislador reafirmó el compromiso de su espacio político con la defensa del territorio fueguino y anunció que continuarán defendiendo las herramientas que preserven la soberanía y garanticen que las decisiones sobre el futuro de Tierra del Fuego respondan al interés de los argentinos y fueguinos.





