El jefe de la UDAI ANSES Ushuaia, Mariano Delucca, sostuvo que una proporción muy elevada de las personas que alcanzan la edad para jubilarse no logra reunir los años de aportes requeridos, por lo que planteó la necesidad de revisar el funcionamiento del sistema previsional.
“Hoy se jubila un 68% de la sociedad que necesita moratorias o esperar. Es pasarse años esperando para poder jubilarse porque no llega a los aportes que tiene, tenemos que volver a sentarnos y discutir el sistema, punto por punto, si queremos tener una administración previsional que pueda sostenerse”, expresó el funcionario
Delucca diferenció esta situación de la discusión sobre las moratorias y cuestionó particularmente las condiciones económicas que tuvo la última herramienta de regularización previsional. “La moratoria, la última, es una carga inaccesible y para gente rica. Eso no tiene nada que ver una cosa con otra, porque después me van a decir que necesitábamos la moratoria para jubilarnos. No, la verdad es que la gente no podía acceder, yo lo vi acá. Uno de cada tres”, insistió.
Según explicó el funcionario previsional, la moratoria que dejó de tener vigencia en marzo de 2025 implicaba, en determinados casos, montos muy elevados para quienes necesitaban regularizar períodos de aportes. “La moratoria que se erogó en 2025 era carísima, había boletas de pago de 3 millones, llegué a ver boletas de pago de 12 millones de pesos. Imposible", planteó.
El haber jubilatorio de la mínima en TDF se ubica apenas por encima de los 700 mil pesos (incluyendo zona). Esto, aparejado con un costo de vida que no se compara ni por asomo con el que se registra en el norte del país.
Delucca aclaró que actualmente existe una alternativa vinculada con una moratoria anterior, que permite regularizar períodos de aportes hasta septiembre de 1993. Según explicó, esta herramienta puede ser utilizada por personas próximas a jubilarse que tienen dificultades para acreditar parte de su historia laboral.
“Vos podés acceder a esa moratoria que es vieja y barata. Estás hablando de períodos donde se paga entre 10.000 y 15.000 pesos y recuperás esos años, de un argentino joven, donde no había digitalización”, amplió. Explicó que esta posibilidad es crucial en casos donde el trabajador efectivamente tuvo actividad laboral pero hoy encuentra dificultades para demostrarla, debido a la desaparición de empresas o a la falta de documentación.
Este tipo de situaciones también se presentan en Tierra del Fuego, donde existen historias laborales antiguas vinculadas con empresas que dejaron de operar en la provincia. Por lo que planteó, además, la necesidad de analizar integralmente el sistema jubilatorio y revisar los distintos regímenes diferenciales que existen.
"El sistema jubilatorio diferencial, hay que analizarlo bien punto por punto. Porque el que tenía una bazooka y manejaba un tanque, obviamente no es lo mismo que el que era administrativo", precisó haciendo alusión a gente que se desempeñó en el área militar y las diferencias entre ambos casos. En ese sentido, consideró necesario volver a discutir las condiciones de los distintos regímenes y su impacto sobre el financiamiento del sistema.
Pero también señaló que entre los trabajadores actualmente activos existe preocupación por la posibilidad de que se implementen nuevas moratorias, sin considerar su impacto sobre los fondos previsionales. "Hoy los que están activos, vos les hablás y dicen: ‘Che, que no vuelvan a alargar una moratoria que sea como esta, porque nos hace de goma la caja’. Necesitamos que empiece a entrar gente al mercado laboral”, especificó.
JUBILADOS QUE SIGUEN TRABAJANDO PORQUE NO ALCANZA: OTRA TRISTE REALIDAD
Continuar trabajando luego de acceder al beneficio previsional debido a la insuficiencia de sus ingresos es una problemática no menor y que viene de larga data en la Argentina. Delucca reconoció que esa realidad se observa particularmente en Tierra del Fuego y que no se trata de un fenómeno nuevo, justamente.
"Esto es así hace 20 años, 30 años, la gente que se jubila sigue trabajando. Hay que poder alinear la caja por un lado y también ir acrecentando las jubilaciones y que no se pierda el valor adquisitivo del jubilado”, enfatizó y sentenció que la discusión previsional debería darse sin reducirla exclusivamente a una disputa política y con el objetivo de encontrar un equilibrio entre el nivel de los haberes y la sustentabilidad del sistema.




