Las discusiones paritarias en Tierra del Fuego transitan un escenario frágil, atravesado por la pérdida del poder adquisitivo y la caída en la recaudación pública. Frente a esta coyuntura en el ámbito provincial y municipal, el secretario de Finanzas de la seccional ATE Río Grande, Carlos Margalot, por Radio Provincia, analizó la marcha de las negociaciones, advirtió sobre el desfasaje que provocan las mediciones oficiales de precios y detalló los mecanismos aplicados para sostener los salarios más postergados del escalafón.
La brecha entre la inflación oficial y el supermercado
Al ser consultado sobre el panorama general en el cual se desarrollan las discusiones salariales tanto en Tierra del Fuego como a nivel nacional, el dirigente sindical expuso las dificultades que imponen los parámetros vigentes:
“Cada mesa en la que nos sentamos hoy en día, no solo acá sino en cualquier lugar del país, si te ponés a ver los acuerdos paritarios a nivel nacional, rondan el 1%, 1.7% o 2%, que es la inflación mentirosa que dicen los índices oficiales. Por eso es complicadísimo sentarte y discutir en el ámbito paritario hoy en día. Si tenés una inflación que no mide correctamente, cuando te sentás a una mesa paritaria te tratan de dar eso. Pero cuando vas al supermercado decís 'no es lo que se dice justamente' ni es cómo se mide esa inflación. Ahí se genera ese desfasaje que hoy tenemos en el bolsillo de todos los trabajadores; por eso hoy en día la plata no alcanza”.
Aumentos, piso salarial de emergencia y haberes jubilatorios
Indagado sobre los recientes entendimientos alcanzados con el Poder Ejecutivo Provincial y la metodología utilizada para compensar los sueldos más bajos de la administración, Margalot detalló la mecánica de los acuerdos y respondió a las críticas de algunos sectores.
“Acabamos de pactar lo que es un incremento salarial en el Gobierno de la provincia. Se tuvo que poner un piso salarial, como se pudo se hizo en el municipio de Río Grande y en el de Ushuaia. ¿Por qué uno dice piso salarial? Porque hoy en día, con estos incrementos que por ahí duplicamos la inflación oficial al llegar a un 3%, 4% o 5%, ese 5% en un salario de un ingresante en la provincia que estaba en 840.000 pesos no significaba prácticamente nada. Había que elevarlo de alguna manera y se logra con este cálculo, por el cual escucho a algunos sindicalistas -hoy jubilados- que antes estuvieron y ahora se quejan. Es un cálculo, no es una plata que va fija en el recibo de sueldo; lo único que hace es dividir lo neto y lo bruto, y poner en la parte no remunerativa lo que le falta a cada uno para poder llegar”.
En ese marco, puso como ejemplo la situación de un empleado provincial con secundario completo: “Ese trabajador que estaba en 840.000 pesos, hoy en día va a cobrar 1.050.000 pesos para no estar en lo que era una extrema pobreza. Cobrar 840.000 pesos no alcanza ni para cubrir un alquiler. Junto con este piso pusimos un 3% al básico y trasladamos la antigüedad de 2,25 a 2,35. Es un tramo más para los primeros días del mes de octubre, y ahí nos juntaremos nuevamente para cerrar el año de la mejor manera posible, aun con la caída terrible de recaudación que hay hoy en día”.
Respecto a si estas medidas terminan perjudicando el recibo de haberes de los sectores jubilados, el referente gremial desestimó los cuestionamientos:
“Todos los incrementos tienen que ser al básico. En el Gobierno ha sido un 3% más la modificación de la antigüedad, y ese 3% va directamente a los jubilados. El piso salarial es solamente para aquella persona en extrema pobreza que cobra 840 u 850 mil pesos, para poder elevarlo mínimamente y que pase el millón de pesos, es el piso que hoy en el municipio lo tenemos en 1.250.000 pesos. Con los porcentuales solos no lo podés hacer crecer, por eso usamos esa herramienta que es un cálculo. Pero después, este cálculo viene acompañado de un básico que repercute en todos los trabajadores e igualmente en los pasivos”.
Equidad entre escalafones y la coyuntura del Municipio de Río Grande
Requerido sobre las expectativas de diálogo de cara al cierre de año y la necesidad de sostener criterios uniformes para todo el personal estatal, el representante de ATE enfatizó que el tratamiento económico debe ser equitativo para todas las áreas:
“Queremos que sea parejo para todos. Si tenés una herramienta financiera o una emergencia para darle a un sector, o tratás de trasladar todos los recursos para darle un incremento a un solo grupo, obviamente vamos a tener problemas. Cada incremento salarial de ahora en adelante tiene que ser parejo para todos los trabajadores: para el escalafón seco, para el escalafón salud, para todos, porque el portero, el que coloca inyecciones en el hospital o el que está en la guardia, son todos trabajadores y merecen el mismo salario. Si hay plata para un lado, tiene que haber para el otro sector”.
Finalmente, al referirse al vínculo con la Municipalidad de Río Grande, la dinámica de las paritarias locales y los plazos para concretar una propuesta formal, concluyó:
“Ahí el diálogo es más directo, mantengo conversaciones directamente con el intendente. Él está preocupado por la situación de Tierra del Fuego, donde además hay problemas con la coparticipación que envía la Provincia, con atrasos que pasaron de 25 días a casi 35 días, lo cual perjudica en el pago de salarios o a proveedores. Es importante que los funcionarios de primera línea se sienten en la mesa paritaria, como lo hace el intendente Martín Perez, junto con su equipo. Entre el lunes y el martes ya estaríamos firmando un nuevo incremento que repercutirá en el básico, con la posibilidad de que sea bimestral y modifique adicionales como antigüedad o la escala, lo cual impacta positivamente en todo el sueldo municipal”, destacó finalmente Margalot.





