La secretaria de Industria de Tierra del Fuego, Alejandra Man, cuestionó el proyecto de modificación de los procesos productivos para la fabricación de aires acondicionados que fue discutido en el ámbito de la Comisión para el Área Aduanera Especial (AAAE), al sostener que la iniciativa apunta a reducir considerablemente las operaciones que actualmente se realizan en las plantas fueguinas. Con preponderancia en la ciudad de Río Grande.
“Son cuatro votos que tiene el Ejecutivo Nacional y nosotros tenemos tres votos. Entonces, siempre que vamos a votación vamos a perder, lamentablemente. Entendemos que los votos, por lo general, siempre hay coincidencias junto con la UOM y con algunas de las cámaras industriales, que entendemos que eran lo mejor para la provincia”, señaló la funcionaria vía "Mañanas Diferentes" por la 93.1 FM.
Man recordó que la composición y distribución de los votos fue modificada durante la gestión de Alberto Fernández, dejando afuera de la posibilidad de sufragar a determinados actores que anteriormente participaban de las discusiones. En cuanto al proyecto específico para los equipos de aire acondicionado, puso el foco en el nivel de integración local que contempla la iniciativa y advirtió que todavía existen aspectos que no están claramente definidos.
“Ni siquiera está muy claro, realmente, en este proyecto que se presentó cuáles son los porcentajes de integración. La integración la llamamos nosotros a la parte que se hace en Tierra del Fuego, a todos los procesos que se hacen y las tareas”, explicó.
La secretaria de Industria sostuvo que, desde la evaluación técnica realizada por el área a su cargo, el proyecto implicaría una reducción importante de las operaciones que actualmente se desarrollan en la provincia.
“Entendemos que este proyecto lo que busca es una reducción importante de las operaciones que hoy se hacen en Tierra del Fuego y, de hecho, el producto aire acondicionado es uno de los productos que tiene mayor incidencia de la mano de obra”, afirmó.
MENOS TAREAS DENTRO DE LAS FÁBRICAS
Detalló Man que la fabricación de estos equipos involucra actualmente una serie de procesos que requieren una importante participación de trabajadores, debido a la diversidad de tareas metalúrgicas y electrónicas que se desarrollan en las plantas.
Según analizó, la propuesta busca que buena parte de esos componentes lleguen desde el exterior prácticamente terminados, reduciendo las tareas que quedarían en las fábricas fueguinas. “La verdad es que entendemos que hoy el proyecto lo que busca es reducir considerablemente las tareas que se hacen y que básicamente venga prácticamente armado de origen o con las piezas y las partes en posiciones finales”, sostuvo.
En ese escenario, explicó que todo el tema de las placas que también antes se fabricaban en Tierra del Fuego ahora se busca que vengan prácticamente terminadas, frente a ese panorama confirmó el rechazo de la Provincia a la modificación propuesta.
“Por nuestra interpretación es que realmente esta reducción sí va a generar un impacto directo en la mano de obra empleada en este producto”, advirtió la funcionaria.
BUSQUEDA DE MENORES COSTOS
Consultada sobre qué beneficios obtendrían las empresas con una modificación de estas características, Man vinculó el planteo con la necesidad de reducir costos ante un escenario de mayor competencia con productos importados.
"Todo tiene que ver con una reducción de costos, Hoy todo busca ser eficiente, bajar costos productivos, de la logística también. Bajar costos de fabricación”, sostuvo, y relacionó esta situación con las políticas nacionales de apertura comercial y con la necesidad de las empresas de adaptarse a un escenario más competitivo.
“Todo esto tiene que ver con políticas nacionales que no fomentan la fabricación nacional, mucho menos en Tierra del Fuego. Entonces la verdad es que las empresas tratan de amoldarse a estos nuevos escenarios donde tienen que salir a competir y estas son las consecuencias”, afirmó.
Man señaló que el caso de los aires acondicionados provenientes de Tailandia será una referencia para observar el comportamiento del mercado, aunque ubicó la principal preocupación en la competencia que pueda generarse posteriormente con productos de origen chino.
“El de China es el año que viene. El de Tailandia, si bien entendemos que es como la antesala de lo que se va a venir, nos va a servir para medir también un poco cómo empieza a funcionar el mercado con esta apertura”, indicó.
"Entendemos que esta política nacional que se viene llevando adelante, que justamente va en detrimento de la fabricación nacional a una provincia como nosotros y como la ciudad de Río Grande. Esto nos impacta de lleno, de manera directa”, advirtió.





