El oficialismo senatorial resolvió eliminar el capítulo de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada referido a la venta de tierras rurales a capitales extranjeros. El resto del proyecto se debatirá este jueves en una sesión pactada para las 14, tras el cuarto intermedio del mes pasado. La definición se precipitó después de las 15, tras una cumbre que concentró a sectores aliados con Patricia Bullrich, jefa libertaria en la Cámara alta.

La caída del capítulo más polémico se consumó tras un dominó de bajas que comenzó durante la tarde del miércoles. Mientras Bullrich realizaba una conferencia para anunciar cambios en la venta de tierra a extranjeros -de liberar todo a actualizar el tope actual de 15% a 25%-, al menos cuatro legisladores sobre los que se presumía un voto positivo dudaban y rechazaron que la funcionaria haya insinuado ante medios de comunicación que los tenía cerrados.

Esta mañana, dos gobernadores cercanos a la Casa Rosada, el tucumano Osvaldo Jaldo y el neuquino Rolando Figueroa, anunciaron que se oponían al capítulo en cuestión. Hasta una banca del PRO optó por separarse de Bullrich cuando se enteró que un radical de su provincia iba a rechazar el capítulo. En conjunto, se generó un desorden imposible de ser salvado.

El texto eliminado mantenía la prohibición para la adquisición de tierras rurales por parte de Estados extranjeros. Para personas jurídicas con participación estatal extranjera, establecía que podrían hacerlo con autorización de la provincia y del Poder Ejecutivo Nacional. Además, fijaba que la titularidad de tierras rurales por personas humanas o jurídicas extranjeras no podría exceder el 25% de la superficie de las tierras rurales de cada provincia.

Según el texto eliminado, toda adquisición debería inscribirse en el registro inmobiliario de cada provincia consignando los datos y nacionalidad del adquirente. El Poder Ejecutivo Nacional no podría delegar esta potestad de autorización en un funcionario con rango menor a Secretario de Estado.

Varios dialoguistas le solicitaron a Bullrich que no se realice la sesión de este jueves. Lo que queda del texto implica cambios importantes sobre expropiaciones, desalojos veloces y la polémica ley de fuego impulsada años atrás por Máximo Kirchner, con La Libertad Avanza promoviendo ahora borrar el cuestionado bloqueo por décadas en tierras afectadas por incendios.

La sesión tendrá un foco de conflicto desde el inicio por los pedidos de la cristinista Anabel Fernández Sagasti, de Mendoza, y el radical Flavio Fama, de Catamarca, para participar virtualmente. Fernández Sagasti, que cursa un embarazo avanzado con recomendación médica de reposo, fue habilitada ayer por la vicepresidenta Victoria Villarruel, siempre que logre el guiño del pleno. La titular del Senado, que estuvo en contra de la venta de tierras a manos extranjeras, irá para el Ejecutivo por el viaje al exterior de Javier Milei.