El Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC) es el único gravamen que registró una mejora en su recaudación, a contramano de la tendencia general que afecta al sistema tributario argentino en los últimos meses. La caída de la actividad económica y las rebajas impositivas otorgadas por el Poder Ejecutivo para beneficiar a sectores específicos provocaron que la recaudación total se redujera en términos reales respecto a noviembre de 2023, mes anterior al inicio del gobierno de Javier Milei. A pesar de este contexto desfavorable para la cobranza fiscal, el ITC logró mejorar su performance, manteniéndose como la excepción dentro del panorama tributario nacional. La particularidad de este impuesto radica en que su recaudación no es distribuida por el gobierno nacional, característica que lo diferencia de otros tributos que forman parte del sistema de coparticipación federal. La debacle que atraviesa la recaudación impositiva general contrasta con el comportamiento del gravamen a los combustibles, que muestra números positivos en medio de la retracción económica.