En medio de las negociaciones por los grandes proyectos legislativos y en la previa de eventuales acuerdos electorales con el PRO, la UCR y algunos gobernadores, el Gobierno nacional apuesta a rescatar iniciativas de bajo perfil pero con impacto directo para cerrar heridas en la relación con los aliados. Esta decisión surge tras los roces generados por los pliegos judiciales y el revés sufrido con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.

Darle impulso a proyectos del archivo de los sectores opositores amigables y referentes provinciales será un gesto del oficialismo después del mal momento vivido con la Ley de Tierras y el manejo del Fuego, y de la discusión por los pliegos judiciales. El Ejecutivo tiene un doble objetivo: priorizar iniciativas que generen un impacto tangible y rápido para la población, antes que grandes reformas de paquete, excepto las que ya están en marcha.

En modo preelectoral, además de reorientar el foco de su agenda parlamentaria hacia temas más tangibles, la Casa Rosada busca reconstruir puentes con los partidos aliados. La estrategia apunta a aceitar las relaciones para facilitar el respaldo a otras iniciativas propias que interesan especialmente al Gobierno, empezando por la reforma del BCRA, el gran objetivo de Javier Milei para el año.

Patricia Bullrich había planteado esta idea a la Casa Rosada, pero solo fue abrazada tras los tropiezos de la semana pasada, como forma de descomprimir la relación con los bloques dialoguistas después del último tramo tenso en el vínculo político. El objetivo es mostrar gestión con medidas de bajo costo político y alto rédito territorial, además de sanar heridas tras las últimas semanas conflictivas.

Entre los proyectos mencionados figura la reducción del IVA de la harina y la fécula de mandioca, del 21% al 10,5%, impulsada por el diputado misionero Oscar Herrera Ahuad de Encuentro Misionero. La iniciativa busca equiparar el tratamiento tributario con el de la harina de trigo para beneficiar a productores de Misiones.

Otro proyecto es la llamada ley de banquinas, del legislador del PRO Javier Sánchez Wrba, que apunta a modificar el régimen vigente para permitir la siembra a la vera de las rutas. También se menciona la ley de electromovilidad de Cristian Ritondo, tras el acuerdo YPF-Tesla, y en el Senado consideran que la ley de Salud Mental atraerá rédito político.

En paralelo, el Gobierno redoblará esfuerzos para que los proyectos menos tangibles se acerquen a la sociedad con una comunicación que los baje a tierra. Será el caso de la ley de mercado de capitales, que el Ejecutivo acordó impulsar de manera prioritaria dentro del paquete desregulador que trabaja Federico Sturzenegger. Según trascendió, la propuesta apunta a democratizar el capital, ampliando las alternativas de financiamiento para las empresas, especialmente las pymes.