La discusión por el futuro funcionamiento de las termas de Tolhuin volvió a quedar en el centro de la escena política luego de una tensa reunión de comisión en el Concejo Deliberante.

El encuentro, encabezado por el presidente del cuerpo, Matías Rodríguez, contó con la participación del intendente Daniel Harrington y la concejal Rosana Taberna. El eje de la discusión fue el análisis del proyecto vinculado al funcionamiento del complejo y la definición del cuadro tarifario.

Sin embargo, lo que comenzó como una instancia de debate sobre el proyecto terminó derivando en un fuerte intercambio entre los participantes.

Las diferencias giraron en torno a la información disponible, los informes que aún se encuentran pendientes y el trabajo que se viene desarrollando desde las distintas comisiones.

Finalmente, el debate subió de tono y la reunión terminó sin una resolución concreta sobre el futuro esquema de funcionamiento y tarifas de las termas.

“Para tomarnos el pelo ya es mucho”

Uno de los momentos más tensos de la comisión se produjo durante la intervención de la concejal Rosana Taberna, quien respondió a los planteos realizados durante el encuentro y defendió el trabajo previo desarrollado desde el Concejo Deliberante.

La edil sostuvo que la propuesta no fue elaborada de manera improvisada y remarcó que se tuvieron en cuenta distintos aportes de actores locales.

Según explicó, para el análisis se trabajó con integrantes vinculados al sector turístico, prestadores de servicios y estudiantes, entre otros sectores relacionados con la actividad y el desarrollo de Tolhuin.

Taberna cuestionó que, luego de las reuniones y discusiones desarrolladas en comisión, surjan nuevos planteos cuando el proyecto se encuentra en una instancia de definición.

“Siempre se presentan cosas, se hacen las comisiones, quedan las actas, grabadas y pasadas. Después, cuando llegamos a este punto, recién dicen que faltó tal cosa”, cuestionó.

En ese contexto, lanzó una de las frases más fuertes del encuentro:

“Para tomarnos el pelo ya es mucho”.

Taberna defendió el trabajo del Concejo

Durante el cruce, la concejal también manifestó su malestar por lo que consideró una falta de reconocimiento al trabajo realizado por los integrantes del cuerpo legislativo.

Taberna sostuvo que desde el Concejo también se analizaron experiencias de otros lugares y distintas alternativas para determinar cómo debería funcionar el complejo termal y cuál sería el esquema tarifario más adecuado.

En ese sentido, cuestionó que se presenten nuevas observaciones como si no hubiera existido un trabajo previo.

“Siempre es como que nosotros somos unos burros, como que no entendemos, como que tenemos que aprender un poquito más”, expresó durante la discusión.

La edil insistió en que los concejales tienen la responsabilidad de tomar decisiones y remarcó que el objetivo es avanzar con una propuesta que permita el crecimiento de las termas.

Pero, al mismo tiempo, sostuvo que el proyecto debe contemplar a los vecinos de Tolhuin y a los diferentes sectores que estarán vinculados al funcionamiento del complejo.

Harrington pidió contar con más información

Por su parte, el intendente Daniel Harrington planteó la necesidad de contar con mayores elementos para poder evaluar las propuestas que se encuentran sobre la mesa.

Durante el debate hizo referencia a la importancia de conocer los fundamentos técnicos y los distintos trabajos que pudieran haber sido desarrollados por estudiantes, profesionales y otros sectores que participaron de instancias vinculadas al proyecto.

El planteo apuntó a reunir la información necesaria antes de avanzar sobre decisiones centrales relacionadas con el funcionamiento del complejo termal.

Sin embargo, esa postura generó la respuesta de Taberna, quien consideró que parte de la información ya había sido trabajada y debatida durante las reuniones anteriores.

Un debate que terminó sin acuerdo

La tensión fue creciendo a lo largo del encuentro y las diferencias entre el Ejecutivo y algunos integrantes del Concejo quedaron expuestas.

Mientras desde el cuerpo deliberativo defendieron el trabajo previo realizado junto a distintos actores de la comunidad, desde el Ejecutivo insistieron en la necesidad de contar con mayores elementos e informes antes de avanzar con una definición.

El resultado fue una comisión marcada por los reproches y un fuerte cruce entre sus protagonistas.

Finalmente, la reunión fue levantada sin que se alcanzara una resolución sobre el proyecto.