La Secretaría de Ambiente de Tierra del Fuego aprobó los Informes de Gestión Ambiental Anual Minero (IGAAM) correspondientes a dos yacimientos de explotación de turba ubicados en las inmediaciones de Tolhuin

Se trata de "Valen-Martu" y "La July", ambos operados por la firma Minera Terrafertil Fueguina S.R.L. Las autorizaciones fueron formalizadas mediante las Resoluciones 158 y 159/26 siendo publicadas este martes 25 de agosto en el Boletín Oficial, y contemplan una serie de obligaciones ambientales que deberán ser cumplidas por la empresa.

En el caso de la primera, está ubicada sobre la Ruta Provincial N° 23, a la altura del kilómetro 15, dentro de la denominada Zona C o “zona de sacrificio”, donde la actividad extractiva se encuentra regulada. Este yacimiento cuenta con cuatro lotes de explotación que en conjunto superan las 198 hectáreas, además de áreas destinadas a diásporas y un sector identificado como de alto valor biológico.

La inspección realizada data del 9 de marzo último, donde se constató "un buen estado general de orden y limpieza" tanto en la turbera como en las instalaciones, donde funcionan viviendas, galpones de acondicionamiento y embalaje, un sector de mantenimiento y almacenamiento de residuos peligrosos.

La empresa deberá implementar un Plan de Gestión Ambiental, mantener vigente su inscripción como generadora de residuos peligrosos y garantizar el tratamiento adecuado de residuos y efluentes, además de cumplir con medidas específicas para el manejo y la futura recuperación de la turbera.

Para "La July", que también está ubicada sobre la Ruta Provincial N° 23, aproximadamente 15 kilómetros al este de Tolhuin, la Secretaría de Ambiente aprobó la actualización del IGAAM 2025. El yacimiento tiene una superficie total otorgada de 98,75 hectáreas, de las cuales 46,01 hectáreas corresponden al área de aprovechamiento efectivo de la turbera.

Durante la inspección se verificó que las instalaciones, el playón de maniobras y el sector residencial presentaban "condiciones generales adecuadas", con matafuegos, cartelería de seguridad y sistemas de tratamiento de efluentes mediante biodigestores.

Sin embargo, los inspectores detectaron un galpón secundario que no había sido declarado expresamente en el informe ambiental y que contenía recipientes con lubricantes usados y líquidos aceitosos. Posteriormente, la empresa presentó certificados que acreditaron la disposición final de esos residuos mediante un operador autorizado.

La autorización quedó condicionada al cumplimiento de nuevas exigencias, entre ellas la correcta gestión y trazabilidad de residuos peligrosos, especificar y georreferenciar los sistemas de tratamiento de efluentes, capacitar al personal en materia ambiental y presentar las coordenadas precisas de las zonas de diásporas, destinadas a conservar material vegetal para futuras tareas de restauración del humedal.

En ambos casos, la Secretaría de Ambiente estableció que las aprobaciones se limitan al aspecto ambiental de la actividad minera y que la empresa deberá mantener vigentes las restantes concesiones, permisos hídricos y habilitaciones exigidas por los organismos provinciales y municipales.

Tanto Valen-Martu como La July deberán presentar sus respectivos informes ambientales correspondientes al período 2026-2027, de acuerdo con la normativa minera y ambiental vigente.