
Los ataques de Rusia mataron a tres civiles e hirieron al menos a ocho personas en distintas regiones de Ucrania este viernes, mientras el país enfrenta una intensificación de los bombardeos que dejó más de 50 muertos en los últimos tres días, según informaron autoridades ucranianas.
Un hombre murió y cinco personas resultaron heridas en ataques matutinos contra zonas residenciales de Zaporiyia, indicó Mykhailo Semikin, jefe de la administración militar regional. Entre los heridos había un niño.
Las ofensivas rusas dejaron tres muertos y al menos ocho heridos en Zaporiyia, Ivano-Frankivsk y el distrito de Bucha, en la región de Kiev. Las autoridades reportaron daños en áreas residenciales e instalaciones de almacenamiento, mientras los equipos de emergencia buscaban víctimas entre los escombros y combatían incendios.
Svitlana Onyshchuk, jefa de la administración militar regional, informó que otro hombre murió en Ivano-Frankivsk, en el oeste de Ucrania.
Una mujer murió durante un ataque ruso contra instalaciones de almacenamiento en el distrito de Bucha, informó el Ministerio del Interior de Ucrania en Telegram. Tymur Tkachenko, jefe de la administración militar regional, señaló que el cuerpo fue hallado durante las tareas para retirar escombros y extinguir el fuego.

Tres personas resultaron heridas en ese ataque, según Tkachenko. Rusia y Ucrania sostienen una guerra aérea de largo alcance, mientras los ejércitos de ambos países permanecen mayormente estancados en la línea del frente, más de cuatro años y medio después de la invasión a gran escala ordenada por Moscú.
En la región rusa de Bélgorod, un ataque ucraniano causó la muerte de dos personas, según el cuartel general regional de emergencias. El gobernador Alexander Shuvayev afirmó que 12 personas resultaron heridas por los ataques ucranianos.
Los ataques rusos de los últimos días combinaron misiles balísticos y drones propulsados por reactores. El jueves, una bomba guiada rusa explotó junto a autobuses públicos con pasajeros en el este de Ucrania y mató a 30 personas.
Un día antes, un misil ruso mató a 22 personas, entre ellas cinco niños, en la ciudad norteña de Pryluky. Unas 100 personas asistieron este viernes a los funerales de integrantes de la familia Ivanchenko, fallecidos cuando un misil impactó contra su edificio de apartamentos.
Entre las víctimas estuvieron Oleksandr, un trabajador ferroviario de 39 años; su esposa, Yulia, de 37; y sus hijos Iryna, de 13, y Maksym, de ocho años.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, advirtió que Moscú podría aumentar los ataques diarios a medida que se acerca el invierno. Los objetivos recientes incluyeron sistemas energéticos, industrias, ferrocarriles, oficinas postales, centros comerciales, redes de telecomunicaciones, estaciones de servicio y exportaciones de granos.
Zelensky se reunió este viernes con responsables militares y miembros del Gobierno para abordar las necesidades de energía y defensa antiaérea. “Hay muchos daños en la red eléctrica y en las instalaciones de transmisión”, escribió en Telegram. “Las reparaciones continúan las 24 horas”.
La administración de Kiev anunció que volverá a instalar estaciones estatales de ayuda en tres distritos con mayores problemas de suministro eléctrico. Esos puntos, denominados “puntos de invencibilidad”, ofrecen comida, bebidas, calefacción y electricidad.
El mandatario reclamó el jueves más respaldo de los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). “Es importante que el apoyo expresado en palabras adopte una forma concreta en nuevos paquetes para la defensa de Ucrania”, escribió en una publicación en internet.
Zelensky pidió sistemas contra misiles balísticos, municiones para aviones de combate e inversiones en interceptores. Ucrania necesita municiones para sus sistemas de defensa aérea Patriot, de fabricación estadounidense, con el fin de interceptar armamento balístico ruso.





