El secretario general de ASIMRA, Javier Escobar, anticipó que el gremio comenzará la próxima semana a analizar medidas de fuerza ante el agravamiento de la situación industrial en Tierra del Fuego y buscará sumar a otras organizaciones sindicales para avanzar con acciones conjuntas.
“Las tolerancias llegaron hasta hoy. La semana que viene empezaremos a analizar cuál va a ser el plan de lucha concreto en todas las plantas”, advirtió Escobar en declaraciones a FM Provincia.
El dirigente describió un escenario atravesado simultáneamente por dificultades para avanzar en las negociaciones salariales, pérdida de puestos laborales, conflictos dentro de las empresas y decisiones que podrían reducir la cantidad de trabajo realizado en las plantas fueguinas.
Uno de los puntos de preocupación es la posibilidad de modificar el proceso productivo de televisores, permitiendo el ingreso de equipos con módulos que ya llegan ensamblados.
Escobar advirtió que una modificación de esas características implicaría eliminar tareas que actualmente se realizan en Tierra del Fuego y, consecuentemente, reducir la necesidad de mano de obra.
“Todo genera pérdida de trabajo”, sostuvo.
Según explicó, la iniciativa fue impulsada desde cámaras empresariales y todavía debe atravesar las instancias correspondientes para su eventual aplicación. Desde ASIMRA consideran que representa una nueva amenaza para los puestos vinculados a la producción de televisores.
Incertidumbre por Aires del Sur
Escobar también se refirió a la situación de Aires del Sur, donde existe expectativa por la posibilidad de retomar la actividad a partir del 1° de septiembre mediante un proyecto para fabricar alrededor de 40 mil equipos.
Sin embargo, señaló que aparecieron observaciones desde organismos nacionales que podrían demorar la puesta en marcha.
“Por el momento peligra que el 1° de septiembre se pueda comenzar”, afirmó.
Según indicó, la empresa intenta determinar cuáles son concretamente los requerimientos formulados desde Nación para avanzar en su resolución y evitar nuevas demoras.
Para ASIMRA, la situación vuelve a generar incertidumbre entre los trabajadores y sus familias, que esperaban regresar a las plantas con la reactivación de la producción.
Paritarias sin avances
La discusión salarial constituye otro de los principales focos de conflicto.
Escobar aseguró que existen dificultades para avanzar con las paritarias tanto en Ushuaia como en Río Grande y señaló que incluso permanecen cuestiones pendientes de negociaciones anteriores.
En el caso de Newsan, afirmó que todavía existen temas sin resolver de la paritaria previa, mientras que en Río Grande las negociaciones tampoco muestran avances en distintas empresas.
El dirigente cuestionó que desde el sector empresario se utilicen los conflictos internos, los despidos y el contexto económico para postergar las discusiones salariales.
Frente a esta situación, ASIMRA comenzará la próxima semana a determinar cuáles serán las acciones gremiales a desarrollar en las diferentes plantas.
Mirgor como señal de alerta
Escobar también hizo referencia al conflicto ocurrido en Mirgor, donde cerca de 300 trabajadores fueron inicialmente desvinculados y posteriormente reincorporados en el marco de una conciliación obligatoria.
Para el dirigente, lo sucedido representa una señal de alerta que trasciende a una empresa o una organización sindical.
“Despedir 300 trabajadores y después volver a tomarlos también genera un daño psicofísico muy fuerte”, sostuvo.
Escobar consideró además que otras empresas siguen con atención lo ocurrido y podrían intentar avanzar con decisiones similares.
“Hoy no se trata de si el ataque es a un sindicato o a otro. Se trata de los derechos de los trabajadores y eso repercute en todo”, afirmó.
Buscan un frente sindical
Ante este panorama, ASIMRA buscará ampliar el reclamo y convocar a las organizaciones que integran la denominada pata industrial.
La intención es mantener conversaciones con sindicatos metalúrgicos, textiles y plásticos, además de sectores como camioneros, comercio y gastronomía, entre otros que dependen directa o indirectamente del funcionamiento de las fábricas.
Escobar estimó que la industria atraviesa una caída cercana al 40% dentro de un escenario que ya venía mostrando dificultades.
Según planteó, la crisis dejó de ser exclusivamente fabril porque la pérdida de actividad y puestos laborales termina repercutiendo sobre el comercio, el transporte, la gastronomía y el conjunto de la economía local.
“Hoy ya no se escapa nadie, porque de una manera u otra el efecto repercute en toda la ciudad”, sostuvo.
El dirigente también cuestionó la falta de respuestas políticas frente al deterioro industrial y consideró que el Gobierno provincial no logró frenar las medidas que afectan al sector.
Con ese escenario, ASIMRA comenzará la próxima semana una ronda de conversaciones con otras organizaciones sindicales, mientras paralelamente definirá su propio plan de lucha en las plantas.
El objetivo será avanzar hacia una respuesta conjunta frente a una crisis industrial que, según el gremio, ya dejó atrás el tiempo de espera y negociación sin resultados.





