El secretario de la Asociación del Magisterio de la Enseñanza Técnica (AMET) de Tierra del Fuego, Juan Carrizo, afirmó que resolver la cuestión salarial docente no garantizará que el 100% de los estudiantes tengan clases debido al estado edilicio de las escuelas. El dirigente gremial consideró que la única salida para destrabar la crisis educativa es que quienes negocian el salario se sienten a revisar las cuentas y distribuir mejor los fondos.

Carrizo señaló que la provincia está gastando dinero en múltiples rubros sin darle la prioridad necesaria a la educación. "Estamos gastando plata en un montón de cosas, la provincia está gastando plata en un montón de cosas sin darle la prioridad necesaria o darle la importancia necesaria a la educación", expresó. Destacó que además del problema salarial, la cuestión de infraestructura tampoco se está priorizando.

Como ejemplo del deterioro edilicio, el secretario de AMET actualizó que el Colegio Técnico "Olga B. De Arko" continúa sin condiciones para retomar normalmente el dictado de clases. Además de los problemas vinculados con la instalación de gas, surgieron inconvenientes en los equipos de caldera que requieren el reemplazo de componentes electrónicos. Explicó que cuando vaya Camuzzi será para obtener el aprobado final de la obra y habilitar los circuitos de gas, pero también hay que hacer reparaciones en las calderas.

El dirigente diferenció el conflicto edilicio de la discusión salarial que mantiene el sector docente con el gobierno provincial. "Más allá del paro, la medida y los sueldos bajos, algunos docentes están tratando de ir porque entienden que se están perdiendo muchos días. Más allá de la medida, la cuestión edilicia está perjudicando muchísimo a los chicos", afirmó.

Respecto al Colegio Sobral, Carrizo indicó que no tendría la misma gravedad que el Olga debido a que recibió nuevas calderas e instalaciones, aunque persisten problemas vinculados con los sanitarios, las instalaciones eléctricas y la falta de personal.

El secretario de AMET lanzó una fuerte crítica a la política educativa provincial y sostuvo que los problemas actuales son consecuencia de una situación que se arrastra desde hace varios años. Cuestionó que el gobierno no ha priorizado ni prioriza la educación, y las pruebas están a la vista con las cuestiones del funcionamiento escolar, las cuestiones salariales docentes, las condiciones laborales y las actualizaciones de la currícula.

Carrizo cuestionó específicamente los recursos destinados a la Agencia de Innovación, a la que atribuyó un gasto anual de alrededor de 15.000 millones de pesos. "Tenemos esta Agencia de Innovación que se chupa 15.000 millones al año para no sabemos qué, porque la verdad que todo lo que ha salido de la Agencia de Innovación ha sido por licitación o por contratación a otras empresas. No ha desarrollado nada localmente, o casi prácticamente nada", afirmó. El dirigente sostuvo que esos fondos deberían destinarse a la educación en general, no sólo a salarios, y empezar a trabajar seriamente sobre la estructura gubernamental.