La planta Aires del Sur de Río Grande comenzó con tareas de limpieza y puesta a punto luego de que la Justicia autorizara el acuerdo de locación que contempla retomar la producción a partir del 1 de septiembre. La decisión fue tomada por el juez Civil y Comercial Horacio Boccardo, tras siete meses de conflicto sin actividad en la fábrica.
El delegado de los trabajadores, Maximiliano Uriona, destacó la aprobación judicial y el cambio que representa para los operarios. Según explicó, la noticia fue recibida durante una marcha en la que discutían sus derechos, lo que generó entusiasmo entre los compañeros que llevaban siete meses sin ingresos.
Si bien la autorización para iniciar la actividad ya existe, todavía deben definirse aspectos vinculados con la incorporación del personal y las condiciones bajo las cuales se desarrollará la nueva etapa productiva. El gremialista señaló que faltan acuerdos con la empresa para lograr que ingrese la totalidad de los 120 trabajadores, aunque consideró que ya contar con la aprobación judicial cambia el panorama respecto del cero que venían teniendo.
Mientras avanzan esas negociaciones, los trabajadores realizan tareas destinadas a preparar las instalaciones y actualizar la información sobre los bienes que permanecen en la planta. También están elaborando un inventario de los inmuebles e insumos para poner esa información a disposición de la Justicia en caso de ser necesario.
En cuanto al esquema productivo, Aires del Sur continuará fabricando aires acondicionados para Athuel Electrónica bajo un acuerdo en el que ambas partes tienen responsabilidades diferenciadas. La planta aportará la mano de obra y las instalaciones, mientras que Athuel Electrónica proveerá los insumos, los sueldos y las condiciones. La empresa también dispondrá de su propia marca, según los papeles presentados.
Uriona indicó que el objetivo de los trabajadores no se limita a la puesta en marcha bajo el esquema acordado, sino que también apunta a la venta de la planta con todos los compañeros incluidos. Durante los meses de conflicto, los operarios recibieron acompañamiento de la Unión Obrera Metalúrgica y vecinos de Río Grande que colaboraron con alimentos, útiles escolares e insumos.
Los trabajadores aguardan ahora las próximas definiciones con la empresa para avanzar en la incorporación del personal y establecer las condiciones laborales, mientras continúan preparando las instalaciones para el inicio previsto para el 1 de septiembre.





