El secretario Adjunto de la Asociación Obrera Textil, Diego Abregú, analizó la delicada coyuntura por la que atraviesa la industria en Tierra del Fuego. El dirigente repasó la notificación del cierre definitivo de un nuevo establecimiento fabril en la provincia, detalló los pasos legales y gremiales impulsados desde la organización y alertó que Tierra del Fuego avanza hacia un proceso sistemático de desindustrialización. Asimismo, cuestionó el rol de los dirigentes políticos provinciales en el contexto del rumbo económico fijado por la administración nacional y describió el complejo panorama laboral para las familias afectadas.
Al ser consultado sobre las novedades surgidas en las últimas horas dentro de la planta de Ushuaia, Hilandería Fueguina, el dirigente textil explicó las alternativas planteadas por la firma ante el personal. “En Hilandería Fueguina, en el día de ayer, el representante de la fábrica en una asamblea les anunció a los compañeros, a los 20 compañeros que están en la fábrica, la mala noticia, la triste noticia, que Hilandería Fueguina va a cerrar sus puertas el 30 de septiembre. Eso es lo que se anunció, les dijo a los compañeros que les iba a pagar el 75% de su indemnización en 8 cuotas y en caso de que los compañeros no accedieran a esa propuesta, les iba a pagar con el artículo 247 el 50% de su indemnización y los iba a desvincular”, remarcó.
Ante la consulta sobre el accionar de la entidad gremial para frenar estos condicionamientos, Abregú detalló la estrategia adoptada. “En base a eso, toma conocimiento la comisión interna, los delegados, nos avisan a nosotros al gremio y en ese momento hacemos una nota diciéndole a la empresa que pedía esas condiciones, obvio, rechazando nosotros todo tipo de propuestas de la indemnización incompleta y en cuotas, y ahí automáticamente hacemos la denuncia en el Ministerio de Trabajo para, lo antes posible, tener una audiencia”, sostuvo.
Respecto de las condiciones bajo las cuales se concretan estos cierres en el sector textil y la cantidad de trabajadores que permanecen agrupados en la representación sindical, el secretario adjunto enfatizó el impacto acumulado en los últimos meses. “Como todas las fábricas lo hicieron, ¿no? Tanto Barpla, como Textil Río Grande, como Teo Grande, como Cordonset, pero bueno, esta es una nueva que se suma. Hoy en representación de la Asociación Obrera Textil, solamente van a quedar, si a estos compañeros les ocurre el final que está propuesto como para todos, van a quedar 130 compañeros en representación de la asociación que son los de Australtex, que es la única fábrica que queda. Y bueno, ahora ver cómo sigue porque no se va a poder evitar el cierre porque la empresa ya lo decidió. Lo único que piden los compañeros es, bueno, obvio, ¿no? Su indemnización al 100% y como corresponde”, expresó.
Requerido sobre la especificidad de las plantas que aún continúan en funcionamiento dentro del rubro, Abregú confirmó la drástica reducción del parque fabril textil. “Quedaría una fábrica textil en representación de la Asociación Obrera Textil, que es Australtex. Ahí tenemos 130 compañeros”, aclaró.
A propósito de la realidad que se vive puertas adentro de esa única fábrica en pie y sobre la relación con la patronal, el referente gremial expuso graves irregularidades que atentan contra los derechos adquiridos. “Dejame decirte que hace un mes atrás anunciaron, sin firma de nadie, que querían sacar la zona, el 70% de zona. Así que, obvio, eso fue rechazado. Hoy en día se hicieron las elecciones de las comisiones internas y a los delegados no los reconocen. O sea que está bastante, pero bastante complicada la cosa. Esto en Australtex donde quieren sacar la zona”, advirtió.
En cuanto al trasfondo político y económico que desencadena este escenario de paralización industrial, Abregú atribuyó las causas a la dirección tomada a nivel federal, aunque extendió la responsabilidad a los referentes institucionales locales. “Nosotros lo relacionamos con las políticas nacionales y no solamente con las políticas nacionales, creo que con nuestros representantes. Hablamos de todos los representantes. No sé de qué manera se estarán manejando allá, pero no solamente creo yo que es simplemente ir y viajar y estar hablando, sino realmente exponer la situación de Río Grande y Tierra del Fuego y, bueno, no dejarse vencer porque realmente la isla se está desindustrializando y la verdad que es un problema muy, pero muy grave”, argumentó.
En esa misma línea, el dirigente sindical insistió en la necesidad de articular acciones en defensa de la producción regional. “Creo que todos los sectores se tienen que poner las pilas como para representar a Tierra del Fuego, no dejarse avasallar por este gobierno nacional que tiene estas políticas que realmente se están viendo, se está destruyendo aparentemente todo el sector, no solamente textil, sino electrónico y toda la industria de Tierra del Fuego”, enfatizó.
Sobre el futuro laboral de los operarios desvinculados y la falta de alternativas en el mercado local, el dirigente reflejó el drama social del día a día. “Para los compañeros que se quedan sin trabajo, la desesperanza total, porque no hay forma de reinsertarse, es muy complicado. Lo que se les ofrece es Uber, aplicaciones... Mirá, yo continuamente estoy hablando con mis compañeros, con mis compañeros de todas las fábricas, todavía sigo conversando y la verdad la situación está muy, muy complicada. Sí, haciendo Uber, vendiendo pan, vendiendo choripán, es una situación realmente muy complicada para todos los compañeros. Más reinsertarse, digamos, con la edad que nosotros tenemos. Nosotros llevamos 20, 25 años de fábrica y, bueno, salimos a los 45, 50 años, imagínate que si no hay un puesto de trabajo para un joven de 20, 22 o 25 años, qué queda para nosotros”, lamentó.
A modo de reflexión final respecto a los reclamos de fondo que mantiene el movimiento obrero fueguino, Abregú subrayó la urgencia de revalorizar el empleo registrado y el marco legal. “De alguna manera u otra reinventarse, pero lo que más queremos todos nosotros es que vuelvan los trabajos en blanco, que vuelva el trabajo en relación de dependencia, que podamos llegar a tener salarios dignos, paritarias dignas, e indemnizaciones como corresponde, ¿no? Que se haga respetar sobre todo la ley, que la verdad que está muy, pero muy por el piso”, concluyó Diego Abregú.




