El acampe que mantiene el SUTEF en la esquina de Alberdi y Don Bosco, frente a la delegación del Ministerio de Educación de Río Grande, generó quejas de vecinos de la zona. Los residentes cuestionaron las actividades desarrolladas durante los últimos días y pidieron que la protesta sea trasladada.
Eduardo, vecino del Casco Viejo, explicó que los residentes comprenden el reclamo salarial y laboral del gremio docente, pero cuestionaron las formas adoptadas durante el fin de semana. "La lucha que ellos están haciendo se entiende, pero no el modo. El viernes, sábado y domingo estuvieron hasta altas horas de la noche con una banda en vivo y música fuerte. Además, había alcohol", sostuvo en diálogo con Aire Libre.
Según relató, las molestias incluyen humo y actividades realizadas durante la madrugada en una zona donde viven familias desde hace años. "Para nosotros, que vivimos hace muchos años acá en el casco viejo y tenemos este acampe cerca de la plaza, la verdad es que molesta", afirmó. El vecino señaló que algunos residentes intentaron organizarse para plantear sus quejas, aunque hasta el momento no mantuvieron una conversación formal con representantes del sindicato.
Eduardo cuestionó el lugar elegido para la protesta y sostuvo que la medida no genera respuesta directa de las autoridades responsables. "Creo que lo que están reclamando ellos se gana en el lugar donde hay que hacerlo, porque ahí donde están haciendo el ruido, para mí no hay nadie adentro de la delegación de Educación", planteó. En ese sentido, propuso que el reclamo se dirija hacia quienes tienen capacidad de intervenir: "Que vayan donde vive el gobernador Gustavo Melella, donde está la gente que realmente les puede dar una solución".
Entre las situaciones más cuestionadas, mencionó el humo generado durante las jornadas de acampe y el uso de motosierras durante la madrugada para cortar leña. "Hay muchos que perjudican a los vecinos, a nosotros que vivimos hace años acá. Tenemos esto todos los días: mucho humo y, a las 4 o 5 de la mañana, gente cortando la leña con la motosierra", relató.
El vecino aseguró que la situación afecta especialmente el descanso de las familias. "La verdad que cansa, molesta. Los chicos tienen que ir al colegio temprano y ya molesta mucho. No podemos dormir bien a la noche", afirmó. Eduardo señaló que los vecinos buscan determinar ante qué autoridad pueden presentar formalmente el reclamo para pedir que el acampe sea levantado.
"Los vecinos que estamos acá en el barrio estamos pidiendo que ellos levanten este acampe y que vayan a hacer ruido donde realmente tienen que hacer ruido", sostuvo. Finalmente, cuestionó también la instalación de una olla popular en el lugar. "Ahora tienen como una olla popular ahí afuera, cocinando. La verdad que es un desastre", concluyó.





