El propietario de Valenza, Nicolás Cellemare, relató cómo dos personas ingresaron durante la madrugada al local ubicado en Río Grande y sustrajeron una importante cantidad de artículos de oro y plata. El comerciante estimó que la pérdida económica podría ubicarse entre los 10.000 y 20.000 dólares y sostuvo que el hecho fue cometido en apenas 15 segundos. Según indicó, los autores estarían identificados. El hecho ocurrió cerca de las 00:40, cuando dos personas ingresaron por la parte trasera de la galería donde funciona el comercio. Para acceder al lugar, forzaron una puerta utilizando una barreta y posteriormente se dirigieron directamente hacia el sector comercial. Cellemare explicó que el local contaba con distintas medidas de seguridad, entre ellas rejas, cámaras y alarma. Sin embargo, los delincuentes lograron sortearlas y acceder al interior del establecimiento. “Desde el día uno tomamos la decisión de poner alarmas, cámaras y rejas”, señaló el propietario, quien reconoció que, pese a todas las medidas adoptadas, los autores lograron concretar el robo. EL ORO, EL PRINCIPAL OBJETIVO Según relató Cellemare, los delincuentes se dirigieron directamente hacia la zona donde se encontraban exhibidos los artículos de oro. Rompieron el vidrio de la isla, tomaron las piezas y las colocaron en una mochila. También sustrajeron elementos de plata que se encontraban en otro sector del salón comercial. El propietario destacó que el procedimiento fue extremadamente rápido y estimó que toda la maniobra duró aproximadamente 15 segundos. Las cámaras de seguridad permitieron observar a los autores, aunque ambos actuaron con el rostro cubierto. Cellemare describió a uno de ellos como una persona de contextura robusta y al segundo como de menor contextura. De acuerdo con lo señalado por el comerciante, los investigadores ya tendrían identificados a los presuntos autores y se aguarda que puedan avanzar para determinar su paradero. UNA PÉRDIDA ESTIMADA ENTRE 10 Y 20 MIL DÓLARES El propietario de Valenza calculó que el valor de los elementos sustraídos se encuentra entre los 10.000 y 20.000 dólares. Cellemare manifestó su preocupación por el impacto que representa la pérdida para un emprendimiento familiar que comenzó hace aproximadamente un año y medio. “Es un negocio familiar que arrancamos hace un año y medio. Fue una apuesta que hicimos con mucho esfuerzo y mucho estudio atrás de todo esto”, expresó. En ese sentido, sostuvo que el hecho genera frustración en un contexto que ya resulta complejo para el comercio local. “La mano está muy dura para el comerciante. Hoy es una lucha diaria lograr que entre al menos un cliente en el día”, manifestó. RECLAMO POR SEGURIDAD Y JUSTICIA Tras el robo, Cellemare aseguró que se comunicó con otros propietarios de joyerías de la ciudad para advertirles sobre lo ocurrido y extremar las precauciones, especialmente por el valor de reventa que tienen los artículos de oro. El comerciante también planteó la necesidad de que la investigación avance y sostuvo que, según la información que recibió, los presuntos autores podrían haber participado previamente de otro robo cometido en un comercio cercano. “Tomamos todos los recaudos posibles”, remarcó Cellemare, quien expresó su preocupación por la posibilidad de que otros comerciantes atraviesen situaciones similares. Para el propietario, el episodio vuelve a poner en discusión las condiciones de seguridad que enfrentan los comercios de Río Grande y la necesidad de avanzar en el esclarecimiento de los hechos.