La ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Mercedes Miguel, afirmó que la inteligencia artificial "ya está impactando en el aula" y justificó su incorporación como contenido obligatorio en el plan de estudios de las escuelas primarias y secundarias. La funcionaria sostuvo que los chicos tienen que aprender a utilizar esta tecnología porque cada vez será más parte de la vida cotidiana, del trabajo y de la manera de interactuar.
Una encuesta reciente realizada en el sistema educativo porteño indicó que el 98% de los docentes ya declaró que usa inteligencia artificial, mientras que más del 60% de los estudiantes la está utilizando. Miguel relató que los chicos vienen con la tarea hecha perfecta y que los profesores tienen que poder refutarlos preguntándoles en qué parte cree que se equivocó la IA.
La ministra explicó que la política educativa contempla un abordaje progresivo, donde la inteligencia artificial será enseñada paulatinamente a cada edad y siempre con un docente intermediando. En primer, segundo y tercer grado de primaria, los chicos comenzarán por conocer qué es la IA sin interactuar directamente con las herramientas. En cuarto y quinto grado empezarán una exploración grupal y guiada, mientras que en sexto y séptimo podrán experimentar de manera individual bajo supervisión docente.
Entre las actividades previstas para la primaria aparecen la generación de infografías, la producción de podcasts y el uso de asistentes conversacionales para trabajar sobre borradores de cuentos o textos informativos que luego sean revisados por los propios alumnos. En la secundaria, el foco estará puesto en aprender con inteligencia artificial, y durante el ciclo orientado se buscará que los estudiantes puedan integrarlas a sus trabajos y avanzar hacia procesos de cocreación.
Miguel reconoció que el uso de la tecnología a temprana edad representa riesgos, por eso el objetivo es alfabetizar a los chicos para que la IA sea un valor agregado y no una sustitución del aprendizaje. La funcionaria advirtió sobre el concepto de "deuda cognitiva", que se produce cuando los chicos reemplazan por completo el momento en el que tienen que crear, razonar y producir, algo que está pasando en colegios y universidades.
Respecto a la prohibición del uso del celular en clase implementada este año por el gobierno porteño, la ministra defendió la medida señalando que los celulares "matan momentos clave" y están "jaqueando la atención por completo". Miguel graficó que en nivel inicial los chicos llevaban el celular al aula y llegaban hasta la puerta de la escuela mirando una pantalla en vez de usar chupete.
La titular de la cartera educativa también se refirió a la caída de la natalidad y su impacto en el sistema escolar porteño. Sostuvo que tienen unas 30 mil sillas vacías y que en 2010 tenían un sistema en expansión total, mientras que hoy tienen un sistema en contracción. Además, destacó la importancia de los aprendizajes fundacionales en alfabetización, argumentando que un chico con problemas en lengua tiene problemas en todo su conocimiento porque no puede leer un desafío matemático ni un análisis de investigación.





