La intervenci�n policial comenz� con el relato de una mujer. Su expareja hab�a ido a verla y, seg�n denunci�, le hab�a dicho que le hab�a quitado la vida a un amigo. Cuando los efectivos acudieron a comprobar lo sucedido, encontraron a �scar Javier Lancucheo sin signos vitales dentro de una vivienda de R�o Gallegos.

Era la ma�ana del 26 de octubre de 2024. Lancucheo trabajaba en el Hospital Regional. Fernando Mu�oz, el hombre se�alado por la denunciante, fue localizado poco despu�s en la zona de la Costanera y qued� detenido.

Casi dos a�os m�s tarde, aquel aviso y las circunstancias del hallazgo forman parte de los antecedentes de una causa que tiene a Mu�oz acusado por homicidio agravado criminis causae, una figura penal que contempla prisi�n perpetua.

El llamado que puso en marcha la b�squeda

De acuerdo con el parte policial difundido entonces y publicado por El Diario Nuevo D�a, la mujer relat� que su expareja le hab�a contado que hab�a matado a un amigo.

Los efectivos se dirigieron al domicilio se�alado y constataron la muerte de Lancucheo, quien presentaba heridas provocadas por un arma blanca. Al mismo tiempo, se despleg� un rastrillaje para encontrar al sospechoso.

La b�squeda termin� en la Costanera. Mu�oz, de 35 a�os al momento de su aprehensi�n, fue trasladado a una dependencia policial y qued� a disposici�n de la Justicia.

El relato de la mujer fue uno de los datos que activaron la intervenci�n policial. Su contenido, al igual que los dem�s elementos incorporados a la investigaci�n, debe ser evaluado judicialmente para establecer las responsabilidades por el crimen.

Por qu� el acusado enfrenta el riesgo de perpetua

La causa avanz� hasta la instancia de juicio oral. Tal como anticip� Nuevo D�a el 12 de octubre, el comienzo del debate estaba previsto para este jueves 15 de octubre de 2026, ante la C�mara en lo Criminal de la Primera Circunscripci�n Judicial.

La acusaci�n que enfrenta Mu�oz exige esclarecer tanto la autor�a del homicidio como una finalidad espec�fica vinculada con otro delito.

El art�culo 80, inciso 7, del C�digo Penal contempla los casos en los que una persona mata para preparar, facilitar, consumar u ocultar otro delito, asegurar sus resultados o procurar impunidad, entre otros supuestos.

Para una condena bajo esa figura, esa conexi�n tambi�n debe quedar probada. La calificaci�n de la causa no equivale a una sentencia y Mu�oz conserva su condici�n de acusado.

A once d�as de cumplirse dos a�os de la muerte de Lancucheo, el caso vuelve a una instancia decisiva. La investigaci�n que comenz� con el aviso de una mujer deber� encontrar en las pruebas la respuesta sobre c�mo ocurri� el crimen y qu� responsabilidad penal corresponde.