Sigue sin resolverse el conflicto entre el gremio docente de Tierra del Fuego y el Gobierno Provincial, a punto de superar ya el mes desde que el sindicato comandado por Horacio Catena dictaminara un paro por tiempo indeterminado no bien concluido el receso  escolar invernal.

 

Tras rechazar el viernes pasado por mayoría el ofrecimiento de aumento salarial propuesto por el Ejecutivo, el sindicato convocó a concentraciones simultáneas a partir de las 11 horas en las tres ciudades, ollas populares y otras acciones como parte de la jornada de protesta. Cabe recordar que un mes atrás la exigencia del gremio era de un salario mínimo de 2,8 millones, pero ahora con la inflación la demanda supera los 3 millones de pesos para un cargo.


En este sentido desde el gremio señalaron que la medida se sostiene ante la falta de una respuesta que permita avanzar hacia una recomposición salarial acorde con sus demandas. Insisten con que establecer un camino hacia el salario mínimo, vital y móvil, incrementar la inversión en educación pública y poner fin a los descuentos aplicados por los días de paro, además de exigir la devolución de los montos ya descontados.

 

El pasado viernes 28 de agosto la docencia fueguina expresó un rechazo categórico a la propuesta salarial del Ejecutivo y ratificó el paro por tiempo indeterminado, concluyendo la velada con una marcha nueva de antorchas. Este domingo por la tarde esa medida fue ratificada y confirmada, por tanto este lunes se concentrarán en Río Grander en el acampe instalado frente al Ministerio de Educación; en Tolhuin, en la Plaza Cívica; mientras que en Ushuaia la convocatoria será en el acampe frente a Casa de Gobierno.

 

Desde el gremio de Catena aducen que la decisión estuvo acompañada por la "movilización masiva" en las calles de las tres localidades, y se le volvió a reclamar al gobernador Melella, ministros y funcionarios "que no trasladen el peso del ajuste sobre los trabajadores de la educación".

 

Además llamaron "a docentes de jardines, escuelas, colegios y profesorados a participar de las jornadas de protesta", reclamando que la defensa de la educación pública, los derechos laborales y el salario requiere de "unidad y masividad".

 

Y sentenciaron con que "la docencia no está dispuesta a resignarse a un escenario de endeudamiento y precariedad", reafirmando que las medidas de fuerza continuarán hasta obtener las respuestas deseadas, en un conflicto que pareciera no tener fin.