A pesar de que el gobierno de Javier Milei, niega que el endeudamiento sea una preocupación, desde el Fondo Monetario Internacional (FMI) aseguraron que monitorean de cerca el tema, aunque descartaron que se trate de un riesgo financiero para el país.

“Estamos monitoreando el reciente aumento en las tasas de morosidad de los hogares. No consideramos que esto represente una vulnerabilidad financiera significativa para Argentina”, señaló la vocera del Fondo, Julie Kozack.

De hecho, desde la entidad financiera pidieron a los bancos profundizar el crédito por la irregularidad en los pagos, que se ubica en el 7,7% del total de préstamos. Además, se estima que más de 8.000.000 de argentinos tomaron deuda en algún momento y ahora tiene dificultades para afrontarlas.

“Básicamente, observamos que el endeudamiento de los hogares en el país se mantiene relativamente bajo: ronda el 8% del PIB, una cifra inferior a la de muchos otros países de América Latina. Asimismo, vemos que los bancos cuentan con una buena capitalización y liquidez, y que disponen de provisiones que cubren más del 85% de sus préstamos en situación de incumplimiento”, señaló la funcionaria del FMI.

En esa misma línea, la portavoz remarcó: “En general, el sistema bancario argentino es bastante reducido; por ello, profundizar dichos mercados, facilitando el acceso al crédito y canalizando el ahorro de los argentinos hacia inversiones y oportunidades, será fundamental de cara al futuro”.

“Se ha reactivado el crecimiento, se ha reducido la pobreza y se están recomponiendo las reservas internacionales. De cara al futuro, la prioridad clave para la Argentina sigue siendo fortalecer aún más sus marcos de política y su resiliencia económica. Esto incluye continuar recomponiendo los colchones de reservas, reducir el riesgo de financiamiento, preservar el ancla fiscal establecida y reforzar los marcos de política para preparar al país ante posibles shocks futuros”, concluyó Kozack.