Ema Rodríguez es un emprendedor de Río Grande que encontró una manera diferente de promocionar su marca de ropa. Aprovechando los días soleados de primavera, decidió trasladar una máquina de coser hasta las calles de la ciudad para realizar una intervención poco habitual y mostrar sus productos desde otro lugar. La idea surgió después de varios días de observar el pronóstico del tiempo. Al ver que se aproximaban jornadas agradables, se comunicó con un amigo para proponerle grabar un video. Con la ayuda de un flete, trasladaron la máquina de coser y organizaron la producción al aire libre. Aunque ya había participado de otras propuestas y eventos, reconoció que esta experiencia fue diferente. El objetivo era llamar la atención, despertar el interés del público y generar nuevas oportunidades para su emprendimiento, apostando a una forma de promoción que se destacara de las habituales. La repercusión superó sus expectativas. El video recibió numerosos comentarios, mensajes y compartidos, además de sumar nuevos seguidores a la cuenta de Instagram de la marca, que alcanzó los 12.400 seguidores. Durante la grabación, también recibió saludos, bocinazos y gestos de sorpresa de quienes pasaban por el lugar. Sin embargo, para Ema, la iniciativa va más allá de mostrar prendas o conseguir ventas. El emprendedor busca que su marca transmita un mensaje de comunidad y acompañamiento. En ese sentido, contó que el local también funciona como un espacio para que los jóvenes puedan acercarse, compartir unos mates, tomar un café y sentirse acompañados. “Más allá de vender ropa, ese mensaje es lo más importante para mí”, expresó al referirse a la intención de generar un espacio de encuentro, en una provincia donde la salud mental es una preocupación presente. En cuanto a la situación comercial, Ema señaló que el emprendimiento viene teniendo buenos resultados, aunque reconoció que durante los últimos 15 días del mes anterior sintieron una disminución en la actividad. Frente a ese escenario, apuesta a mantener una mirada activa, desarrollar nuevos productos y buscar alternativas para sostener el interés de sus clientes. La propuesta comercial se apoya en la calidad, los diseños originales y los precios accesibles. Según explicó, las remeras se ofrecen desde los 20.000 pesos y la intención es brindar opciones que permitan comprar sin que el precio se convierta en una barrera. El emprendedor también adelantó que ya trabaja en una nueva idea para otro video, aunque prefirió no revelar detalles. Entusiasmado por la respuesta del público, aseguró que continuará apostando a propuestas creativas para mostrar su marca y conectar con la comunidad. Con una máquina de coser como protagonista, Ema Rodríguez convirtió una jornada de primavera en una oportunidad para visibilizar su trabajo, demostrar que la creatividad puede abrir nuevas puertas y llevar su marca a cada rincón de Río Grande. Sur Primicia