Un brote de infecciones por Cyclospora vinculado a lechuga iceberg utilizada en establecimientos de comida rápida se convirtió en la mayor alerta sanitaria del verano en Estados Unidos. El episodio afecta actualmente a nueve estados y provocó una investigación federal coordinada entre la FDA, los CDC y autoridades sanitarias locales.
Según el CDC, hasta el 24 de julio se registraron 1.947 personas infectadas con antecedente de consumo en Taco Bell, distribuidas en Illinois, Indiana, Kansas, Kentucky, Michigan, Ohio, Oklahoma, Pennsylvania y West Virginia. La enfermedad se manifestó en los pacientes entre el 22 de junio y el 20 de julio, aunque los primeros síntomas a nivel nacional aparecieron en mayo.
Entre los afectados se reportaron al menos 98 hospitalizaciones. Hasta el momento no se confirmó ningún fallecimiento vinculado al brote. El recuento oficial mantiene un rezago respecto a los conteos estatales: Michigan reportó más de 8.100 casos probables de la infección intestinal.
La situación fue catalogada como el mayor brote multirregional de cyclosporiasis reportado en el país durante 2026, superando ampliamente el rango habitual de entre 200 y 1.000 casos anuales. El aumento en los casos responde tanto a la identificación de nuevos estados afectados como a la naturaleza del parásito, cuya incubación puede extenderse durante semanas y dificulta el rastreo inmediato.
La FDA y los CDC identificaron como origen del brote a la lechuga iceberg pre-cortada de Taylor Farms, producida en su planta de Guanajuato, México. El producto fue distribuido en restaurantes, cadenas minoristas y servicios de comida. Aunque muestras recientes de lechuga y agua tomadas en la planta mexicana dieron negativo para Cyclospora, las agencias estadounidenses sostienen que el lote implicado fue distribuido semanas antes de detectarse los primeros casos.
El 17 de julio Taylor Farms inició el retiro voluntario de toda la lechuga iceberg procedente de su planta en México. La medida abarca productos vendidos en tiendas, utilizados en restaurantes y distribuidos a servicios de alimentación colectiva. El establecimiento procesador en México fue cerrado temporalmente mientras se investiga el origen de la contaminación.
Departamentos de salud en Nebraska, Rhode Island, Nuevo México y Maryland informaron que tras sus investigaciones no encontraron pruebas que conectaran sus casos recientes con el brote multirregional asociado a Taco Bell. Las autoridades advierten que podrían seguir sumándose casos debido al periodo de incubación del parásito y al tiempo que requiere el procesamiento de cada nuevo caso.



