Este viernes 7 de agosto se celebra el Día de San Cayetano, una de las fechas religiosas con mayor convocatoria en Argentina. Miles de personas se preparan para pedir y rezar por trabajo, pan y bienestar para las familias.
La fecha homenajea a Cayetano de Thiene, un sacerdote italiano del siglo XVI reconocido por su dedicación a los más necesitados. En Argentina, la devoción se fortaleció durante la década de 1930 y tiene su principal punto de encuentro en el Santuario de San Cayetano de Liniers, donde los fieles participan de misas y peregrinaciones.
Cayetano de Thiene nació el 1 de octubre de 1480 en Vicenza, Italia, en una familia de la nobleza. Estudió en la Universidad de Padua, donde obtuvo el doctorado en Derecho Civil y Canónico. A los 26 años se trasladó a Roma y llegó a ser secretario privado del papa Julio II, pero con el tiempo decidió abandonar esa posición para dedicar su vida a ayudar a las personas más necesitadas.
Fue ordenado sacerdote en 1516 y comenzó una tarea enfocada en la renovación de la Iglesia, la asistencia a los pobres y el acompañamiento de enfermos. Fundó el Oratorio del Amor Divino y la Orden de los Clérigos Regulares Teatinos, congregaciones que buscaban recuperar la austeridad y el compromiso espiritual de los líderes de la Iglesia. También creó los Montes de Piedad, una institución destinada a ayudar económicamente a los ciudadanos sin recursos, transformándose en una alternativa frente a los préstamos abusivos de la época.
Cayetano de Thiene murió el 7 de agosto de 1547 en Nápoles, a los 66 años. Fue beatificado en 1629 por el papa Urbano VIII y canonizado en 1671 por el papa Clemente X. Según la tradición católica, después de su muerte comenzaron a atribuirse distintos milagros a su intercesión.
La asociación del santo con el trabajo se fortaleció en Argentina durante el siglo XX. En la década de 1930, la crisis internacional provocada por la caída de la bolsa de Wall Street en 1929 generó un gran aumento del desempleo. El sacerdote Domingo Falgioni, vinculado a los Círculos de Obreros Católicos, impulsó la difusión de la imagen del santo acompañado por el Niño Jesús y una espiga de trigo, reforzando la idea de pedir por pan y trabajo.
El principal lugar de celebración del país es el Santuario de San Cayetano ubicado en Cuzco 150, en el barrio porteño de Liniers. La iglesia fue fundada en 1875 por la Sociedad Hijas del divino Salvador.





