Un ataque con un dron ruso contra un parque en la localidad ucraniana de Nova Vodolaha, en la región nororiental de Kharkiv, dejó seis muertos, entre ellos dos niñas, y al menos 15 heridos este lunes, según confirmaron las autoridades locales. El bombardeo golpeó el espacio público en pleno día, cuando numerosas familias se encontraban allí con sus hijos.
El gobernador regional de Kharkiv, Oleh Syniehubov, informó a través de Telegram que entre los fallecidos había dos menores. Según el funcionario, otras 15 personas resultaron heridas, siete de ellas también menores de edad.
El ataque tuvo lugar alrededor de las 16.30, hora local, en el parque central de Nova Vodolaha, una localidad situada a unos 30 kilómetros al suroeste de la capital regional, Kharkiv, y que contaba con cerca de 10 mil habitantes antes de que Rusia lanzara su invasión a gran escala en 2022. Según datos preliminares, el ataque fue ejecutado con un vehículo aéreo no tripulado del tipo Geran-3.
La Fiscalía ucraniana había identificado previamente a cinco de las víctimas mortales: tres mujeres de 28, 34 y 36 años, y dos niñas de 1 y 11 años. El presidente Volodímir Zelensky calificó el ataque de “pura atrocidad” y detalló en sus redes sociales que un dron del tipo shahed “golpeó a la gente directamente, en un parque cerca de un café común”.
Entre las víctimas, el mandatario identificó a una niña de poco más de un año llamada Angelina, nacida en agosto de 2025, cuya madre, de nombre Inna, murió luego en el hospital. También murió otra niña de 11 años, precisó Zelensky.
“Son fotos terribles, pero detrás de ellas hay vidas destrozadas y la verdad sobre esta guerra”, lamentó el presidente ucraniano. El ministro del Interior de Ucrania, Iván Viguivski, calificó el episodio como “otro ataque ruso contra civiles”, y añadió: “Un ataque contra niños que no tenía ningún sentido desde el punto de vista militar”.
Syniehubov, por su parte, había descrito el bombardeo como “otro acto terrorista de la Federación Rusa” y denunció que “el enemigo ataca un parque recreativo en pleno día, sabiendo que allí no hay absolutamente ninguna infraestructura militar”. La policía regional de Kharkiv difundió fotografías de un cochecito de bebé calcinado, juegos infantiles dañados y una estructura de madera derrumbada.
Zelensky aprovechó el ataque para reiterar su reclamo a los aliados de Kiev de reforzar las capacidades de defensa aérea del país, en un momento de tensión creciente con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, luego de que Washington decidiera levantar parte de las sanciones contra Moscú. “Le pedimos que aplique la ley Lindsey Graham. Pedimos a Europa que continúe su apoyo. Les pedimos que hagan todo lo posible para que llegue la paz y se garantice la seguridad”, subrayó el mandatario ucraniano.
El presidente ucraniano había criticado previamente la decisión estadounidense de suspender parte de las sanciones a Rusia y pidió que se mantengan “mientras continúen los asesinatos”. También instó a Europa a sostener su respaldo, en momentos en que la Unión Europea enfrenta dificultades para reunir los fondos necesarios para cubrir el creciente déficit presupuestario de Ucrania.





