El sociólogo chileno Camilo Godoy cuestionó las promesas oficiales sobre la regulación de la salmonicultura en Tierra del Fuego, en momentos en que la provincia debate la implementación de esta actividad productiva.
En una entrevista del 26 de abril de 2026 para Revista MU, el gobernador Gustavo Melella sostuvo que los problemas observados en Chile fueron consecuencia de una mala implementación y que la provincia podrá hacerlo mejor gracias a regulaciones más estrictas y nuevas tecnologías. Al promulgar la Ley 1601, el gobierno señaló que buscaba convertir a Tierra del Fuego en un referente en la acuicultura sostenible y en equilibrio con el ambiente. El 23 de junio, el mandatario reafirmó la orientación: "Tenemos que ampliar la matriz productiva sin abandonar la industria".
Godoy contrapuso esas declaraciones con datos de la experiencia chilena. Ese país exporta más de 6.000 millones de dólares anuales en salmón y la industria sostiene alrededor de 86.000 empleos directos e indirectos. Sin embargo, según Fundación Terram, aproximadamente 41.000 de esos empleos corresponden a trabajadores externalizados. La empresa AquaChile informó trabajar con 649 empresas contratistas. Según Ecoceanos, al menos 90 trabajadores han fallecido en actividades vinculadas a la salmonicultura durante los últimos doce años.
El sociólogo también señaló que la Ley 1355, aprobada en 2021, prohibía el cultivo de salmones en aguas abiertas y establecía una Unidad de Multa y un régimen de Sanciones. La Ley 1601, que vuelve a habilitar la actividad en determinadas zonas, ya no contempla esas disposiciones.
Respecto a la innovación tecnológica, Godoy citó datos de Sernapesca recopilados por Fundación Terram: entre 2010 y 2020 escaparon 4,8 millones de salmones desde centros de cultivo. La misma organización identificó 95 ciclos de sobreproducción, equivalentes a más de 67 mil toneladas por sobre los límites autorizados en reservas nacionales, muchos sin sanción efectiva durante años.
El autor también cuestionó el argumento de la diversificación de la matriz productiva. Señaló que en Chile, Canadá y Escocia la salmonicultura muestra tendencia a la concentración empresarial y creciente gravitación de una sola actividad sobre el empleo regional. En Chile, cerca del 80% de la producción se exporta, según Fundación Terram. El artículo 11 de la Ley 1601 plantea fomentar el consumo y los productores locales, pero Godoy advirtió que la salmonicultura ha tendido históricamente a organizarse como una industria transnacional orientada a la exportación.
El sociólogo concluyó destacando la importancia de escuchar a quienes expresaron críticas frente a la ley 1601, incluyendo legisladores, asambleas, comunidades costeras, pueblos originarios, organizaciones ambientales, trabajadores y pescadores artesanales.





