
El Gobierno inició hace dos semanas las tratativas con los aliados para blindar el DNU 70/2023, que la oposición se dispuso intentar voltear hoy. Y, después de largas conversaciones en simultáneo con los diálogos por la reforma politica, aún no logra confiarse por completo de sus posibilidades de éxito. Depende del apoyo, siempre endeble, de los partidos y gobernadores aliados para bloquear el avance opositor, pero aún tiene dudas sobre sus posibilidades de éxito y se ataja.
De hecho, ayer tanto en la Casa Rosada como en Diputados supeditaban la mayor parte de las runiones y actividades que no fueran estrictamente necesarias a que haya o no sesión. Por caso, hoy tocaría la reunión quincenal de la mesa “interpartidaria“ entre el jefe de Gabinete, Diego Santilli y Cristian Ritondo y Fernando de Andreis. Pero no se sabrá si tiene lugar o no hasta tanto el Gobierno tenga asegurado que no habrá sesión. Y así con todos los encuentros y actividades previstas por el ala política, una señal de la preocupación que impera en el oficialismo a pesar de los intentos de mostrar puro optimismo.
El Gobierno atraviesa hoy una jornada de definiciones en Diputados. La oposición busca reunir quórum para una sesión que rechace el DNU 70/23, que contiene la derogación de la Ley de Tierras, y el oficialismo apuesta a que sus aliados no completen el número. Hace dos semanas, emprendió una cruzada para dar de baja el embate más reciente y más fuerte de Unión por la Patria, la Coalición Cívica y otros bloques contra el decreto.
Una alta fuente libertaria calculó en un 80 por ciento las chances de que la oposición no logre convocar la sesión. Pero aclaró que no ponen las manos en el fuego: la cuenta depende de que se confirmen los apoyos que todavía están en el aire.
Esa incertidumbre se ve en la agenda. La reunión con el PRO, que se hace cada 15 días y que la semana pasada se había suspendido por un viaje de Fernando de Andreis, está sujeta a esa confirmación. En ella participan siempre Diego Santilli y Cristian Ritondo, y no es la única pendiente. Hasta anoche, la única confirmada era la del gobernador Marcelo Orrego con Santilli, por la tarde.

Javier Milei viajó a Estados Unidos, pero sigue de cerca el tema y está preocupado. Karina Milei no iba a acompañarlo, aunque el Presidente le pidió que fuera. Con ambos afuera, la gestión de los apoyos quedó en manos de Santilli y de los Menem.
Mientras tanto, la defensa del DNU se trasladó a las redes. Diputados del bloque que conduce Gabriel Bornoroni se grabaron en videos con alertas a la sociedad sobre las consecuencias de derogar el decreto, entre ellas, la ley de alquileres. Milei retuiteó un mensaje de Felipe Núñez, asesor de Luis Caputo, en defensa del DNU.
Del otro lado, la oposición eligió un tono festivo. Una campaña online invita “a sesionar el jueves 15” con una estética de cumpleaños, con globos y un payaso de traje y maletín. Allí, se pide a los ciudadanos que les escriban a los diputados para que den quórum y se apunta, además del rechazo al DNU 70/23, a aliviar a las familias endeudadas y prorrogar la emergencia en Discapacidad. Ciudad Futura, parte del bloque de Unión por la Patria, forma parte de esa ofensiva.

La discusión por el DNU se superpone con la agenda legislativa que el oficialismo se propuso para las próximas semanas. La reforma política está prevista para fines de este mes y el Presupuesto para fines de noviembre. Ambos dependen de los mismos aliados que hoy se necesitan para evitar el quórum.
Esos aliados no terminan de alinearse. Las gestiones conjuntas por la visita del Papa y por la inseguridad no alcanzan para acercar a La Libertad Avanza (LLA) y al PRO.





