El gobierno del Reino Unido defendió a las empresas que llevan adelante el proyecto de explotación petrolera en las Islas Malvinas y acusó la Argentina de ejercer “coerción económica” al aplicar la ley de soberanía nacional.

“Las empresas que invierten en las Islas Malvinas estarán protegidas de las medidas internas argentinas dirigidas a empresas e individuos involucrados en actividades económicas lícitas”, señalaron desde la oficina del primer ministro británico, Andy Burnham.

A través de un comunicado, la conducción política del Reino Unido, defendió la autorización para comenzar las perforaciones petroleras en las Malvinas, y rechazó la presentación del reclamo de la Argentina en un tribunal internacional para frenar el proyecto Sea Lion.

La reafirmación por parte del Ejecutivo británico llegó después de que la gestión de Javier Milei, presentara un recurso ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar (TIDM), para interrumpir el proyecto de explotación de los recursos naturales que lleva adelante la firma RockHopper con el apoyo de la empresa israelí, Navitas.

“Este Gobierno actuará cuando Argentina intente obstaculizar la actividad comercial legítima del Reino Unido. El Reino Unido no dudará en proteger a las empresas y a los particulares británicos”, señala el escrito presentado por la oficial del primer ministro.

Lo que agrega: “Protegerlas de verse obligadas a cumplir con medidas extraterritoriales dirigidas contra la actividad lícita relacionada con las Islas Malvinas. El Reino Unido apoya el derecho de los habitantes de las Islas Malvinas a desarrollar sus recursos naturales para su propio beneficio económico. Las decisiones sobre el desarrollo económico en las Islas Malvinas son competencia del Gobierno de las Islas Malvinas y de las empresas involucradas”.