Annelise Camp, de 2 años, murió el lunes después de que le retiraran el soporte vital, cerrando una disputa médico-legal que se extendió durante casi dos meses en Texas. La niña había sufrido un accidente en la piscina de un hotel el Día de los Caídos y fue trasladada al Hospital Infantil de Texas en Houston.

La controversia comenzó cuando los padres de Annelise, Johnston y Joy Camp, presentaron una petición judicial para impedir que se realizaran las pruebas de muerte cerebral recomendadas por los médicos del centro. Según documentos judiciales citados por The Texas Tribune, el corazón de la niña seguía latiendo aunque dependía de un respirador artificial. Los padres solicitaron además el traslado a otro centro para examinar opciones de tratamiento alternativas.

El hospital sostuvo que necesitaba realizar las pruebas de muerte cerebral para definir los siguientes pasos en la atención médica, y aclaró que no tenía planes inmediatos de interrumpir el tratamiento. Según los documentos del caso, responsables del centro consultaron a 36 instituciones médicas sobre la posibilidad de recibir a la paciente: 35 rechazaron la solicitud y la única que la mantenía pendiente exigía primero la prueba de muerte cerebral.

Pese a ello, la familia logró trasladar a Annelise a un hospital de Luisiana. En julio escribieron en una página de GoFundMe que la niña seguía mostrando "señales alentadoras" y que estaban explorando "todas las opciones disponibles, incluidos tratamientos especializados y experimentales que se muestran prometedores".

El caso recibió atención pública y apoyo de organizaciones conservadoras. Texas Right to Life afirmó en internet que la decisión judicial le dio a la familia "dos meses más con Annelise". El fiscal general de Texas, Ken Paxton, expresó su respaldo en junio a través de la red social X.

Según el congresista estatal Steve Toth, Annelise había sido trasladada de regreso a Texas aproximadamente una semana antes de su muerte y recibió tratamiento en el Hospital Christus Mother Frances, en Tyler. La familia no explicó por qué se retiró el soporte vital. "Annelise Camp está ahora con Jesús", dijeron sus padres en un comunicado. "Aunque nuestros corazones están destrozados, confiamos en su amor perfecto, su fidelidad y sus promesas". El abuelo de la niña, Steve Camp, publicó en internet que el lunes le retiraron los tubos de respiración y que "tras este procedimiento, falleció muy rápidamente".

La ley de Texas define la muerte cerebral como el cese irreversible de la función cerebral. Una vez declarada, un hospital puede retirar las medidas de soporte vital. Para el próximo miércoles está previsto un servicio religioso en memoria de Annelise en Houston.