"El solo hecho de que (La Reunión de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos /RAPAL) volviera a la ciudad era un paso importante para fortalecer Ushuaia como puerta de entrada a la Antártida", afirmó Fernando Chiesa, director de FINNOVA.

el titular de la Agencia resaltó que "a partir de este trabajo que tuvimos con Cancillería, la Dirección Nacional del Antártico y el COCOANTAR, se logró la autorización de 14 vuelos de entrenamiento para la empresa Polar, una empresa fueguina que va a hacer vuelos a la Antártida".

El referente de FINNOVA comparó esta posibilidad con la experiencia chilena. "En Chile, por ejemplo, esto ocurre desde hace años, con 200 vuelos anuales, y nosotros no podíamos hacerlo", señaló.

Chiesa explicó que la RAPAL permite coordinar posiciones entre los países latinoamericanos que integran el sistema del Tratado Antártico, pero también generar oportunidades para las empresas locales. "Para nosotros, desde Ushuaia y particularmente desde FINNOVA, es importante porque es la forma de poner en contacto la oferta con la demanda", sostuvo.

La RAPAL (Reunión de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos) reúne a los administradores de los programas antárticos de los países latinoamericanos que forman parte del sistema del Tratado Antártico. El encuentro permite coordinar posiciones sobre distintas cuestiones vinculadas con el continente blanco, además de promover acuerdos científicos y operativos. Los países, en vez de ir con posiciones individuales, se juntan, deliberan, debaten y se ponen de acuerdo en diferentes puntos. En ese sentido, advirtió sobre una de las principales limitaciones que enfrenta la ciudad para ampliar su participación en la actividad científica y logística. "Hay 20 programas que están en tareas en este momento y cero que utilizan como base permanente Ushuaia", remarcó.

"En Punta Arenas tienen muelles especializados. Acá, cuando llegan los buques científicos de otros países, tienen que esperar en rada", diferenció, al señalar que la convivencia entre cruceros turísticos y embarcaciones científicas dificulta las operaciones.

No obstante, consideró que Ushuaia tiene ventajas estratégicas para competir en ese mercado. "Nosotros tenemos menor distancia a la Antártida, son dos días menos de navegación con respecto a ellos, tenemos el aeropuerto internacional y toda el área que está alrededor podría utilizarse como un polo logístico antártico", planteó.

El director de FINNOVA indicó que la fundación trabaja para impulsar modificaciones de infraestructura y normativa que permitan aprovechar esas condiciones. Esta iniciativa se inscribe, además, en una estrategia de diversificación económica provincial.

"En la reconversión de la matriz productiva de Tierra del Fuego aparecía todo este sector donde tenemos ventajas comparativas reales", señaló. Según estimó, la logística antártica podría duplicar el impacto económico del turismo antártico, actividad que situó en unos 170 millones de dólares y 2.000 puestos de trabajo.

Chiesa aprovechó para destacar la articulación con organismos nacionales y la apertura de una mesa de trabajo con la Dirección Nacional del Antártico, para promover cambios regulatorios. Mencionó la incorporación de la figura de buque científico al régimen antártico y la revisión de procedimientos que obligan a realizar en Buenos Aires trámites o evaluaciones que podrían resolverse en Ushuaia.

"Nosotros podemos proponer, podemos investigar, pero para que se lleven adelante estos cambios es necesario que las gestiones tomen estos proyectos como propios, y para eso es fundamental un diálogo", afirmó.

Finalmente, resaltó la participación del sector privado en la RAPAL y adelantó que FINNOVA fue invitada a participar en 2027 de la reunión de la COMNAP, que reúne a los programas antárticos nacionales de distintos países. El desafío es sostener una agenda de trabajo que permita convertir las capacidades y ventajas geográficas de Ushuaia en nuevas inversiones, empleo y desarrollo productivo.