La situación de BGH sumó nuevas definiciones desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Río Grande, luego de que la empresa comunicara su intención de reducir alrededor de 250 puestos de trabajo de una planta que actualmente cuenta con unos 600 empleados.

El secretario general del gremio, Oscar Martínez, confirmó que esa cifra fue mencionada durante las reuniones con la compañía, pero aclaró que el sindicato no considera que la reducción de personal sea una decisión definitiva que pueda ejecutarse sin discusión.

En declaraciones al programa Desde las Bases, emitido por Radio Provincia y reproducidas por Provincia 23, el dirigente ratificó la intención de continuar defendiendo los puestos laborales y advirtió que podrían evaluarse medidas gremiales en los próximos días.

 

Un acuerdo de estabilidad vigente hasta fin de año

Uno de los aspectos centrales de las declaraciones de Martínez es la existencia de un acuerdo de estabilidad laboral en BGH que se extiende hasta el 31 de diciembre de 2026.

Según explicó, la intención del sindicato era negociar una prórroga de esas garantías hasta febrero de 2027, una vez finalizado el período de vacaciones.

Sin embargo, el anuncio empresarial sobre una reducción importante de personal modificó el escenario de las conversaciones.

Martínez señaló que, frente a esta situación, la organización podría analizar acciones gremiales, aunque aclaró que cualquier decisión deberá surgir de una asamblea de trabajadores.

El acuerdo vigente adquiere especial relevancia porque la empresa había comunicado que los cambios en los procesos productivos comenzarían el 15 de diciembre, antes de que finalice el período de estabilidad laboral.

 

La UOM no avala los retiros voluntarios

El dirigente también se refirió al plan de retiros voluntarios presentado por BGH, que contempla indemnizaciones pagadas en un esquema de una a cinco cuotas, según la antigüedad de cada trabajador.

Martínez aclaró que la organización sindical no avaló esa propuesta, aunque tampoco la rechazó formalmente, al considerar que cada empleado deberá evaluar individualmente si le resulta conveniente.

No obstante, insistió en que desde el gremio consideran que la salida debe pasar por preservar las fuentes laborales.

El secretario general también describió un fenómeno que viene registrándose desde hace tiempo en las fábricas de Río Grande: trabajadores que optan por desvincularse ante las dificultades económicas que atraviesan.

Según explicó, el endeudamiento familiar, la pérdida de poder adquisitivo y las dificultades para afrontar gastos básicos llevan a algunos operarios a aceptar acuerdos de salida, incluso cuando su intención original no era dejar el empleo.

El dirigente advirtió que esta situación no se limita a BGH, sino que también se presenta en otros establecimientos industriales, donde las empresas ofrecen propuestas individuales de desvinculación.

 

Los cambios en la fabricación de aires acondicionados

Otro aspecto señalado por Martínez tiene que ver con las modificaciones que comenzarán a implementarse desde diciembre en la producción de equipos de aire acondicionado.

Según explicó, los cambios en las características de los productos y sus componentes tendrán consecuencias sobre diferentes etapas del proceso fabril.

Entre los sectores que podrían verse afectados mencionó las líneas de placas electrónicas, las cajas de control y determinados procesos de soldadura.

Estas modificaciones, sostuvo, podrían limitar la necesidad de mano de obra en algunas áreas productivas.

La advertencia permite comprender el argumento industrial detrás de la reducción de personal anunciada por BGH, aunque el gremio insiste en que eso no implica aceptar automáticamente la pérdida de puestos de trabajo.

 

Preocupación por la Cooperativa Tierra del Fuego

La situación también podría tener consecuencias sobre la Cooperativa Tierra del Fuego, que habitualmente recibe producción derivada de BGH mediante el sistema de trabajo a fazón.

Martínez reveló que durante una reciente reunión de la comisión del área la compañía planteó la posibilidad de derivar una producción de aproximadamente un mes a la cooperativa.

La propuesta generó cuestionamientos entre trabajadores de las plantas industriales, en medio de la preocupación por la continuidad laboral dentro de BGH.

El dirigente señaló que, según la información que maneja el sindicato, esa producción podría concretarse, aunque tendría una duración limitada.

 

Un escenario que excede a una sola fábrica

Martínez también describió un panorama de dificultades que, desde su perspectiva, se extiende al conjunto de la industria fueguina y a otros sectores de la economía provincial.

El dirigente vinculó la situación con la caída del consumo, el endeudamiento de las familias y las políticas económicas nacionales, y sostuvo que actualmente no observa señales de recuperación sostenida.

En ese contexto, reconoció las dificultades que enfrenta el movimiento sindical para articular respuestas colectivas y la existencia de diferencias internas dentro de la propia organización.

Mientras tanto, en BGH se abre una etapa de definiciones: la empresa busca avanzar con una reducción de aproximadamente el 42% de su dotación, el gremio pretende sostener las garantías de estabilidad y los trabajadores deberán evaluar una propuesta de retiros voluntarios que no cuenta con el aval sindical.

Con un acuerdo laboral vigente hasta el 31 de diciembre y cambios productivos previstos para mediados de ese mes, las próximas semanas serán decisivas para determinar cómo continuará el conflicto en una de las principales fábricas de Río Grande.

Fuente: declaraciones de Oscar Martínez al programa Desde las Bases, Radio Provincia, reproducidas por Provincia 23, 6 de noviembre de 2026.