A meses del inicio de la campaña formal por la reelección del presidente Javier Milei, el Gobierno intenta fortalecer la marca de La Libertad Avanza en todo el país para mantener su identidad propia, al tiempo que acepta acuerdos con otros espacios políticos. El PRO encabeza estas negociaciones, en un esfuerzo por asegurar una victoria en 2027 frente a un escenario que todavía aparece como incierto.

En la Casa Rosada celebran el afianzamiento de Axel Kicillof como principal líder de la oposición, pero ven con preocupación la aparición de outsiders y dirigentes de centro a derecha que podrían quitarle votos al actual mandatario. Por eso, el oficialismo comenzó a tender puentes con sus principales aliados, con quienes hasta ahora solo tenía acuerdos de apoyo mutuo en el Congreso o, ocasionalmente, en las urnas.

Desde hace días, varios referentes libertarios comenzaron a reconocer la posibilidad de compartir un frente con otras fuerzas políticas e incluso dar lugar a coaliciones de gobierno en algunos lugares. Detrás de esta tarea está la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, en su rol de máxima autoridad partidaria de LLA, quien habilitó las conversaciones con emisarios del PRO y de la Unión Cívica Radical.

En la provincia de Buenos Aires las conversaciones están más avanzadas con esos dos espacios, facilitadas por el vínculo que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, tiene con los armadores locales. Santilli, quien hoy aparece como el único con chances de competir por la gobernación bonaerense por La Libertad Avanza, nunca se distanció del todo del macrismo y es uno de los designados para llevar adelante las negociaciones con esa fuerza.

Tras salir de la primera reunión de la mesa conjunta convocada por Karina Milei, Santilli llamó al diputado provincial del PRO Agustín Forchieri para contarle los avances en el acuerdo. En esa charla, le informó que el acercamiento en Buenos Aires ya estaba habilitado y le pidió que empezara a articular con los libertarios la estrategia de campaña de cara al año que viene. Asimismo, el jefe de Gabinete mantiene buena relación con el senador radical Maximiliano Abad, con quien ya tomaron contacto enviados del oficialismo nacional para sumarlo al armado en la provincia.

En la provincia, sin embargo, Karina Milei sigue intentando terminar con la interna propia entre dirigentes leales a Sebastián Pareja y quienes responden a Agustín Romo, de Las Fuerzas del Cielo, la agrupación que encabeza el asesor presidencial Santiago Caputo. Un ejemplo de esto se vivió el jueves pasado durante la inauguración de un local partidario en el barrio porteño de Barracas, que servirá como base para la organización del espacio a nivel bonaerense.

A ese evento no asistió Santilli, pero sí lo hicieron Romo y personas cercanas a su sector, como su actual compañero de banca Nahuel Sotelo, aunque no se los vio en las fotos institucionales difundidas posteriormente. Según un participante del acto, después de un discurso, Karina Milei tuvo una reunión con todos en la que les remarcó la importancia de dejar de lado las diferencias y empezar a estar juntos.

Aunque todavía no se concretó, ya está decidido que Romo dejará de ser jefe del bloque violeta en la Cámara baja bonaerense y ese cargo lo ocupará Juan "Juanes" Osaba. Por su parte, en la ciudad de Buenos Aires la situación continúa siendo más compleja y la armadora libertaria en territorio porteño, Pilar Ramírez, sigue trabajando con la premisa de disputarle el poder al PRO, incluso aunque exista la posibilidad de llegar a un acuerdo.

Este martes, Ramírez encabezará una recorrida de campaña en una heladería junto al ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo. El miércoles estará al lado de Karina Milei durante una visita a una fábrica en el sur de la ciudad, y también se esperan apariciones públicas de Santilli y de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.