La quiebra de Garbarino, empresa que supo posicionarse en los años noventa como líder en venta de electrodomésticos en el país, entró en una nueva etapa. Con el inicio del proceso de liquidación de los bienes que todavía permanecen en poder de la histórica cadena y su agencia de viajes, la Justicia dispuso dos subastas electrónicas con una base conjunta superior a los $22 millones, mientras todavía resta definir qué ocurrirá con la marca.

El primer remate, según dan cuenta multimedios porteños, corresponde directamente a Garbarino y comenzará tan pronto como este jueves 24 de septiembre: son siete lotes y una base conjunta de aproximadamente $9,3 millones. El segundo corresponde a Garbarino Viajes y contempla cinco lotes con una base de $13,1 millones. Se desarrollará entre el 1 y el 15 de octubre.

Es decir, son activos físicos que quedaron después de años de crisis, concurso preventivo y negociaciones fallidas para intentar encontrar un comprador o una alternativa de salvataje. Los fondos obtenidos mediante la liquidación serán destinados al proceso de cancelación de las deudas de las respectivas sociedades y al pago a sus acreedores.

Cuando el empresario Carlos Rosales adquirió Garbarino en 2020, la operación también incluyó las plantas Tecnosur y Digital Fueguina, ubicadas en Río Grande. El grupo había adquirido además otras empresas vinculadas al conglomerado.

Haciendo un poco de historia, Garbarino había sido fundada en 1951 -durante la segunda presidencia de Juan Domingo Perón- y llegó a convertirse en una de las principales cadenas argentinas de electrodomésticos y electrónica. En su momento de mayor expansión llegó a superar los 200 locales y unos 4.500 trabajadores.

Pero la situación de esas fábricas derivó en uno de los conflictos laborales más prolongados de los últimos años; solo para recordar, en 2021 más de 250 trabajadores de estas plantas reclamaban por la regularización de sus salarios mientras la actividad permanecía paralizada.

Con el paso de los años, la situación no logró revertirse y los trabajadores continuaron reclamando por sus derechos laborales y por una salida. En 2022, por ejemplo, trabajadores de Digital Fueguina denunciaban que llevaban meses sin cobrar sus haberes y habían comenzado incluso a vender materiales de descarte para generar ingresos.

Se habla de cerca de 200 extrabajadores de Tecnosur y Digital Fueguina en litigio, quienes cuestionan se esté urdiendo un intento de unificar la masa de acreedores de las fábricas con la quiebra general de Garbarino. El planteo de los trabajadores sería que aquella plantas fueguinas cuentan con sus propios acreedores y pasivos, por lo que buscan evitar que sus créditos laborales queden incorporados a una masa general que podría afectar sus posibilidades de cobro.