RÍO GRANDE.- El juicio oral contra Marcos Oyarzún, de 29 años, acusado de privar de la libertad a su expareja en 2021, entró en su recta final. La Fiscal de Género Mónica Macri pidió 4 años y 6 meses de prisión efectiva y tratamiento psicológico con perspectiva de género. El veredicto se conocerá el próximo lunes. El acusado llega detenido luego de haber incumplido cinco veces las prohibiciones de acercamiento.

El hecho que originó la causa

Según la acusación, todo ocurrió en 2021. Oyarzún mantenía una relación de siete meses con una joven que trabajaba como empleada en la heladería de su familia. La pareja comenzó con un embarazo y, de acuerdo al relato de la víctima, se tornó violenta: aislamiento de su familia, control del dinero —él cobraba su sueldo y ella debía rendirle cuentas—, control de redes sociales, celos y agresiones.

Cuando ella decidió terminar la relación, él la habría subido por la fuerza a su vehículo y la mantuvo encerrada contra su voluntad. La joven logró salir luego de que una vecina que vio la escena en la vía pública llamara al 101.

Un año detenido por desobedecer

Tras la denuncia de 2021 se dictaron medidas de restricción, custodia policial y finalmente tobillera electrónica. Ninguna fue respetada. El imputado fue detectado violando la perimetral en cinco oportunidades, hasta que en 2025 fue detenido y quedó con prisión preventiva. Así llegó a este juicio, ante el Tribunal presidido por Eduardo López e integrado por Verónica Marchisio y Natalia Buitrago.

En la primera jornada, el 13 de octubre, Oyarzún se negó a declarar. Sí lo hizo la víctima, que describió el hostigamiento permanente desde 2021, y peritos psicólogas y trabajadoras sociales del Poder Judicial.

El día de la testigo que cambió su versión

El miércoles 14 continuó el debate con testimonios clave. Declaró la madre de la víctima, quien contó que su hija se había distanciado de la familia y que se enteró de lo sucedido por otra de sus hijas.

También declararon una psicóloga particular que atendió a la joven en 2023 —que observó angustia y ansiedad por los constantes incumplimientos— y una abogada de la Defensoría Municipal de la Mujer que intervino en 2021.

El momento más tenso fue con la vecina que en 2021 había llamado al 101 para alertar que a una mujer la subían a un auto a golpes. En el juicio, esa misma mujer dio una versión totalmente opuesta a la inicial. Ante la contradicción, la Fiscalía solicitó que se la investigue por posible falso testimonio.

La declaración del acusado: “No pude conocer a mi hijo”

El jueves 15 hubo un giro: Oyarzún pidió declarar por primera vez. Negó los hechos tal como figuran en la denuncia, habló de “calumnias”, reconoció que la relación era conflictiva y con celos, y aseguró que aún no pudo conocer a su hijo, nacido luego de la separación.

La defensa presentó además a dos vecinos —que solo dijeron que no había denuncias por ruidos molestos— y a su psicóloga particular, que refirió que sufre ansiedad.

Alegatos y pedido de condena

Este viernes 16 fueron los alegatos. La fiscal Mónica Macri sostuvo la acusación por privación ilegítima de la libertad agravada y pidió 4 años y medio de prisión efectiva más la obligación de realizar tratamiento psicológico.

Además, reiteró el pedido de investigar a la testigo del 101 por falso testimonio.

La defensa, a cargo de Federico Buzzerio y José Luis Álvarez, pidió la absolución argumentando que el hecho no se pudo probar y que las desobediencias a la perimetral no deben juzgarse en este expediente. En forma subsidiaria, pidieron que en caso de condena, sea de ejecución condicional.

El Tribunal dispuso un cuarto intermedio hasta el lunes a las 11 horas. Ese día Oyarzún podrá decir sus ultimas palabras antes del veredicto.