Los precios internacionales del petróleo sufrieron este lunes una fuerte caída, alcanzando su nivel más bajo en tres semanas, luego de que el presidente estadounidense Donald Trump suspendiera un ataque contra Irán y declarara la reanudación de contactos diplomáticos con Teherán.
El barril de Brent del mar del Norte para entrega en octubre cerró en 83,77 dólares, con una caída de entre 4,73% y 7,05% respecto al viernes en el Intercontinental Exchange de Londres, donde el contrato de septiembre había cerrado en 90,12 dólares. Por su parte, el West Texas Intermediate para septiembre perdió entre 5,11% y 5,8%, ubicándose en un rango de 79,75 a 80,34 dólares.
Durante el fin de semana, Trump repitió un patrón registrado en los últimos cinco meses: anunciar planes de ataques masivos contra Irán para luego cancelarlos. El mandatario afirmó el lunes que Estados Unidos estaba negociando "en este mismo momento" con la república islámica y advirtió que Teherán tenía una "última oportunidad" para firmar un acuerdo que pusiera fin al conflicto.
Sin embargo, un portavoz de la diplomacia iraní desmintió estas declaraciones y sostuvo que el país no está negociando con Estados Unidos en este momento. Según Irán, las únicas conversaciones en curso son con Omán sobre garantías para el tránsito seguro por el estrecho de Ormuz, vía por donde antes del conflicto transitaba el 20% del crudo mundial.
Robert Yawger, analista de Mizuho USA, indicó que el mercado parece apostar por un acuerdo marco similar al concluido el 17 de junio, que facilitaría la reanudación de los flujos de petróleo en Medio Oriente. Tras ese acuerdo previo, el transporte marítimo en la región había mejorado, pero la reanudación de hostilidades en julio provocó una nueva caída del tráfico en Ormuz y mayores riesgos en el mar Rojo.
Los analistas de Ritterbusch and Associates calificaron la caída como "otra reacción exagerada a los comentarios de Trump sobre la inminencia de un acuerdo" y señalaron que el mandatario "continúa con un patrón de presionar ocasionalmente a la baja el mercado petrolero mediante sus declaraciones, impidiendo así un aumento sostenido de los precios de la gasolina".
El domingo, la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+) aprobó un aumento de la cuota de producción de aproximadamente 188.000 barriles diarios a partir de septiembre, una decisión que suma presión bajista sobre los precios.





