El ejercicio, realizado en la bahía de Ushuaia, reunió lanchas, helicópteros, un avión de exploración e infantes de marina de la fuerza naval, e incluyó prácticas de rescate en aguas muy frías. Dos de los helicópteros se preparan para la próxima Campaña Antártica.
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a actividad formó parte del despliegue de la Aviación Naval en la Isla Grande de Tierra del Fuego, a cargo del capitán de navío Mariano Andrés Rivolta. El operativo, que se extendió hasta el 26 de octubre, día del aniversario de la Base Aeronaval Río Grande, combinó entrenamientos en aguas del canal Beagle con jornadas abiertas a la comunidad.
De acuerdo con la información difundida por la fuerza, el objetivo principal fue alcanzar un alto grado de interoperabilidad entre sus distintos componentes, es decir, que buques, aeronaves e infantes de marina puedan trabajar coordinados en una misma operación. La ejercitación apuntó además a fortalecer procedimientos y a optimizar el empleo de los medios desplegados en la zona austral.
La División Patrullado Austral aportó la lancha rápida ARA Intrépida y las lanchas patrulleras ARA Baradero y ARA Concepción del Uruguay. Las tres embarcaciones realizaron las ejercitaciones junto a personal del Batallón de Infantería de Marina N°4, de la Brigada de Infantería de Marina Austral, y a las aeronaves dispuestas por el Comando de la Aviación Naval.
El componente aéreo estuvo integrado por un helicóptero Fennec de la Primera Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros, dos helicópteros Sea King de la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros y un avión P-3C Orión de la Escuadrilla Aeronaval de Exploración. Según informó el Ministerio de Defensa, los Sea King se alistan para la Campaña Antártica de Verano 2026/2027, en la que operarán a bordo del rompehielos ARA Almirante Irízar.
Uno de los ejes del adiestramiento fue la recalificación de los nadadores de rescate de la Infantería de Marina Austral. Las prácticas incluyeron lanzamientos desde las aeronaves y la recuperación de personal herido simulado en aguas muy frías.
En la etapa final, los helicópteros realizaron maniobras de reabastecimiento vertical con las unidades de superficie, un procedimiento conocido por su sigla en inglés, VERTREP. Según informó la Armada, esa instancia permitió evaluar la coordinación entre los medios participantes y sus capacidades operativas.
Entre otros objetivos, el operativo aeronaval buscó instruir a las tripulaciones en técnicas de vuelo en zonas frías, fortalecer la integración con las unidades del Comando del Área Naval Austral y consolidar la presencia aeronaval en el sur del país, según detalló la cartera de Defensa. Desde la Armada señalaron que este tipo de actividades contribuye al cumplimiento de las tareas de defensa de la soberanía nacional.
En Ushuaia, la jornada de puertas abiertas se realizó el sábado 24, con una muestra estática de aeronaves, stands del Batallón de Infantería de Marina N°4, del Hospital Naval Ushuaia y de la obra Taller Stella Maris, además de una exhibición aérea y la presentación de la Banda de Música del Comando del Área Naval Austral.





