Punta Arenas avanza con los preparativos para restablecer una conexión marítima comercial directa con las Islas Malvinas, una iniciativa que por su cercanía también despierta especial atención en Santa Cruz y el extremo sur argentino. La apertura de la ruta había sido anunciada a comienzos de septiembre y el primer viaje está previsto para noviembre.

El objetivo es que la capital de la Región de Magallanes vuelva a convertirse en un punto de abastecimiento para las islas, actualmente bajo administración británica y cuya soberanía reclama la Argentina. Actualmente, la principal conexión marítima sudamericana de las islas se realiza a través de Montevideo, Uruguay, en un recorrido cercano a los 2.000 kilómetros. Desde Punta Arenas, en cambio, la distancia se reduciría aproximadamente a la mitad.

Ahora se conoció un dato clave del proyecto: la empresa chilena Eastern Island compró un buque nuevo para operar el servicio y la embarcación navegará con bandera chilena. La información fue confirmada por el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, al diario chileno El Mercurio y difundida este fin de semana por Emol.

La utilización del pabellón chileno no es un detalle menor. En la región existen restricciones para los buques que operan con las Islas Malvinas y Argentina mantiene vigente el Decreto 256/2010, que establece la necesidad de autorización previa para determinadas operaciones y tránsitos marítimos vinculados con el archipiélago.

Según explicó Radonich, la intención es recuperar el vínculo comercial que Punta Arenas mantuvo años atrás con las islas. El último viaje de este tipo mencionado por las autoridades chilenas se produjo en 2010, cuando el portacontenedores Anja transportó mercadería desde la ciudad magallánica.

El proyecto contempla principalmente el envío de productos desde Magallanes y otras regiones de Chile. A fines de septiembre, además, está prevista la llegada a Punta Arenas de una delegación vinculada a las islas para mantener reuniones con proveedores y empresarios chilenos.

La operación también adquiere relevancia diplomática. A comienzos de septiembre, el canciller chileno Francisco Pérez Mackenna confirmó que el comercio marítimo avanzaría, al mismo tiempo que el gobierno de Chile reiteraba públicamente su tradicional respaldo a la posición argentina en la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas.

Si se cumplen los plazos anunciados, el primer viaje del nuevo servicio entre Punta Arenas y las Malvinas se realizaría en noviembre de 2026, abriendo una conexión marítima directa a pocos cientos de kilómetros de Santa Cruz.