El presidente Donald Trump autorizó la ejecución por fusilamiento del exmayor Nidal Hasan tras la recomendación del Pentágono (REUTERS/Eric Lee)
El presidente Donald Trump autorizó la ejecución por fusilamiento del exmayor Nidal Hasan tras la recomendación del Pentágono (REUTERS/Eric Lee)

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, autorizó la ejecución por pelotón de fusilamiento de Nidal Malik Hasan, el exmayor y psiquiatra del Ejército condenado a muerte por la masacre de Fort Hood. El 5 de noviembre de 2009, Hasan mató a 13 personas e hirió a otras 32 dentro de una instalación militar de Texas.

La medida fue aprobada luego de una recomendación del secretario de Guerra, Pete Hegseth, y después de que la condena contra Hasan fuera revisada y confirmada por la justicia militar. El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, comunicó que el secretario del Ejército deberá determinar la fecha y el lugar de la ejecución.

El caso vuelve a cobrar relevancia 17 años después del ataque porque, si el fusilamiento se concreta, Hasan será el primer integrante de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos ejecutado desde 1961. El condenado aún puede presentar recursos ante tribunales federales.

La concreción de la pena convertirá a Nidal Hasan en el primer militar ejecutado en Estados Unidos desde 1961 (REUTERS/Bell County Sheriff's Office/Handout./File Photo)
La concreción de la pena convertirá a Nidal Hasan en el primer militar ejecutado en Estados Unidos desde 1961 (REUTERS/Bell County Sheriff's Office/Handout./File Photo)

Hasan llegó al Centro de Preparación para Soldados de Fort Hood cerca de las 13:20 del 5 de noviembre de 2009. Allí se concentraban militares que completaban controles médicos y administrativos antes de ser enviados a zonas de combate o después de regresar de misiones en el extranjero.

El entonces mayor del Ejército, que tenía 39 años, ingresó con una pistola FN 5.7, unos 400 cartuchos, cargadores ampliados y miras láser. La documentación judicial revisada por ABC News estableció que había visitado el centro entre siete y nueve veces durante las dos semanas anteriores, sin que esas visitas tuvieran un motivo claro.

Antes del ataque, Hasan compró el arma y accesorios para aumentar su capacidad de fuego. También practicó en un campo de tiro durante octubre de ese año. Las autoridades judiciales determinaron que recibió entrenamiento para efectuar recargas rápidas y disparar contra objetivos ubicados a aproximadamente 100 metros.

El psiquiatra militar conocía que iba a ser destinado a Afganistán el mes siguiente. Un compañero declaró ante la Corte de Apelaciones de las Fuerzas Armadas que Hasan había expresado su rechazo a ese traslado y había advertido que quienes pensaban enviarlo a combatir se llevarían una sorpresa.

La masacre en Fort Hood provocó la muerte de doce militares y un empleado civil en noviembre de 2009
La masacre en Fort Hood provocó la muerte de doce militares y un empleado civil en noviembre de 2009

El centro de preparación estaba lleno cuando Hasan sacó su arma. Antes de abrir fuego gritó una expresión árabe cuya traducción al español es “Dios es grande”, tal como figura en la reconstrucción de los hechos citada por ABC News.

En pocos minutos, 13 personas murieron y otras 32 resultaron heridas. Las víctimas fatales fueron 12 militares y un empleado civil retirado del Ejército. El FBI sostuvo posteriormente que Hasan fue el único responsable material del tiroteo y descartó la existencia de cómplices.

El atacante se movió por el edificio mientras disparaba contra soldados y trabajadores que buscaban escapar. La resolución judicial señaló que podía ver las dos salidas desde su posición inicial y que disparó contra quienes intentaban huir por ellas.

Algunos militares rompieron ventanas para salir; otros atendieron a los heridos con los conocimientos de primeros auxilios que tenían. El capitán John Gaffaney intentó detener a Hasan al arrojarle una silla. Murió durante el tiroteo y el Ejército le concedió de forma póstuma la Medalla del Soldado.

El ataque pudo haber alcanzado a más personas. Cerca del edificio estaba el teatro Howze, donde 138 militares participaban de una ceremonia de graduación universitaria. Los primeros efectivos que respondieron a la emergencia aseguraron ese lugar y evitaron que hubiera víctimas allí.

El atacante realizó entrenamientos con armas de fuego y visitó el Centro de Preparación varias veces semanas antes de la masacre (Fox News)
El atacante realizó entrenamientos con armas de fuego y visitó el Centro de Preparación varias veces semanas antes de la masacre (Fox News)

La sargento Kimberly Munley y el sargento Mark Todd acudieron al centro después de recibir el aviso. Hasan ya se encontraba fuera del edificio y continuaba disparando cuando los agentes le ordenaron que soltara el arma.

El exmayor se negó a obedecer y se produjo un intercambio de disparos que duró menos de 45 segundos, de acuerdo con el informe oficial del Ejército. Munley fue alcanzada por varios proyectiles. Hasan trató de dispararle otra vez a corta distancia, pero el arma falló.

Todd le disparó en el pecho y logró neutralizarlo. Los agentes lo desarmaron y esposaron. Las heridas recibidas durante su detención le provocaron una parálisis permanente de la cintura hacia abajo.

La corte marcial acusó a Hasan de 13 asesinatos premeditados y 32 intentos de asesinato premeditado. En 2013 decidió representarse a sí mismo durante el juicio, aunque tenía abogados de respaldo. No negó haber sido el autor del ataque ni presentó testigos en su defensa.

El 23 de agosto de ese año, un panel militar lo declaró culpable de los 45 cargos. Cinco días después, fue condenado a muerte por unanimidad, expulsado del Ejército y privado de sueldo y prestaciones.

La investigación también examinó sus comunicaciones por internet con Anwar al Awlaki, un clérigo radical vinculado con Al Qaeda en la Península Arábiga, informó ABC News. Hasan sostuvo durante el proceso que había estado del “lado equivocado” en la guerra de Estados Unidos contra el islam antes de “cambiar de lado”.

La condena fue revisada de forma automática por la justicia militar y quedó confirmada, incluso por el Tribunal de Apelaciones de las Fuerzas Armadas en marzo de 2024. Con ese proceso agotado en la jurisdicción militar, Hegseth recomendó la ejecución y Trump autorizó el fusilamiento. Hasan permanece en la prisión militar de Fort Leavenworth, Kansas, mientras se define la fecha de la pena.